La responsabilidad llama a filas a Rafa Jódar y Dani Mérida, a quienes se les ha quedado corto el papel de promesas. Han ganado torneos, han subido en el ranking y ahora les toca sacar adelante a España en la Copa Davis. Los dos debutan este sábado en Chile, con el pase a las finales de Bolonia en juego y sin Carlos Alcaraz , ni Alejandro Davidovich, en el equipo. David Ferrer les entrega los individuales. Jódar cumplió 20 años este jueves y Mérida celebrará los 22 la próxima semana. Su temporada les ha abierto sitio antes de lo previsto. Alcaraz, recuperado de la lesión de muñeca que lo apartó durante meses del circuito, no ha viajado a Santiago. Sí estará una semana después en Londres, en la Laver Cup. Su ausencia deja a Jódar al frente de España sobre la tierra del Anita Lizana, con 5.700 localidades agotadas desde abril. Mérida abrirá ante Alejandro Tabilo (18.00, Movistar+); después, Jódar se medirá a Cristian Garín. Para los dos será una primera vez con bastante ruido alrededor. Especialmente para Jódar, que hace dos años ayudaba a preparar estas citas como jugador de entrenamiento y ahora llega como número uno del equipo. Es el 14 del mundo. Se ha acercado a los diez primeros en su primera temporada en el circuito, con una facilidad para adaptarse que explica buena parte de la expectación. Cada cambio de superficie parecía una buena ocasión para comprobar hasta dónde podía llegar. Casi siempre ha seguido ganando. Primero fue Marrakech , donde estrenó su palmarés. Luego, las semifinales de Barcelona y los cuartos de Madrid, Roma y Roland Garros. Había tenis para sostener aquellos resultados durante semanas, también frente a rivales de más recorrido. Y cuando llegó la pista rápida, volvió a avanzar: final en Washington y semifinales en Montreal. El US Open lo frenó en primera ronda. Una decepción en un año que también le está enseñando a convivir con lo que se espera de él. Ferrer confía en que los momentos de presión que ya ha vivido durante el año le ayuden para superar la presión de un torneo donde el público juega un papel fundamental. Su estreno será ante Garín, diez años mayor. El domingo, si la eliminatoria sigue abierta, le esperará Tabilo. Mérida ha llegado por un camino distinto, aunque también a una velocidad sorprendente. «No esperaba dar un salto tan alto y rápido en el ranking en ocho o nueve meses», reconoce. Nació en Madrid y se mudó a Alicante con diez años. Hoy ocupa el puesto 41, después de alcanzar la final de Bucarest y ganar en Umag su primer título ATP. Los cuartos de Montreal y la tercera ronda del US Open ampliaron una temporada que ya era la mejor de su carrera. También está Martín Landaluce, madrileño como ellos, 20 años y número 62 del mundo. Fue cuartofinalista en Miami y Roma y ya debutó en la Davis ante Suiza en 2025. La experiencia la aportan Munar y Pedro Martínez, fundamentales el año pasado, desde las eliminatorias hasta la final perdida contra Italia. Esta vez el sorteo les reserva el dobles. Jugarán el domingo ante Tabilo y Tomás Barrios, en un punto que puede decidir buena parte de la serie. Chile completa su equipo con Garín y Matías Soto, bajo la dirección de Nicolás Massú. Viene de ganar por 4-0 a Serbia y busca unos cuartos que no alcanza desde 2010. Su principal argumento es Tabilo, número 28, finalista en Río y octavofinalista en Roland Garros. Ha perdido dos de sus tres partidos de este año contra Jódar, pero todos fueron en pista rápida. Esta vez jugará en tierra y en casa. Garín, hoy fuera de los cien primeros, fue número 17 y acumula 24 eliminatorias. Los chilenos intentarán que esa experiencia y el apoyo de la grada pesen en el estreno de los dos españoles.