
Estados Unidos convirtió a Brasil en el eje de su plan para reducir la dependencia de China en tierras raras, minerales clave para vehículos eléctricos, turbinas eólicas, electrónica y tecnología militar. La atención principal se enfoca en Pela Ema, un yacimiento en Goiás capacitado para extraer elementos magnéticos escasos fuera del continente asiático.
Por La República
Washington respalda este proyecto mediante una red de inversiones, adquisiciones y financiamientos que alcanza los US$5.000 millones, según reportó Bloomberg. No obstante, consolidar esa fuente alternativa de suministros requiere superar deficiencias industriales, dirimir conflictos sobre la gestión de recursos y replicar procesos de procesamiento que Pekín controla con soltura.
¿Por qué EE.UU. busca desafiar a China con US$5.000 millones en las tierras raras de Brasil?
USA Rare Earth concretó la adquisición total de la minera Serra Verde por cerca de US$2.800 millones, con el objetivo directo de romper el monopolio de China sobre minerales estratégicos. El eje de esta operación se ubica en el yacimiento Pela Ema, situado en Minaçu (Goiás), una de las escasas fuentes comerciales fuera del continente asiático que genera neodimio, praseodimio, disprosio y terbio, insumos vitales para la fabricación de imanes permanentes de alta eficiencia.
El plan de financiamiento gubernamental estadounidense incorpora un crédito de US$565 millones concedido por la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional para optimizar el yacimiento sudamericano. La meta trazada por la firma privada busca alcanzar una extracción anual de 6.400 toneladas de óxidos hacia finales de 2027, garantizando así un flujo de insumos pesados alineado con las prioridades de Occidente.
El esquema comercial asegura un contrato de suministro a 15 años mediante una entidad que acumuló US$1.550 millones en fondos, donde destacan US$750 millones aportados por el Departamento de Guerra y un compromiso federal de compra por US$300 millones en un lustro. “El caso de Serra Verde es el ejemplo global más claro del enfoque más enérgico y liderado por el Estado que Washington está aplicando al sector”, explicó Bryan Harris, director de la consultora Sabio, a Bloomberg.
Lea más en La República