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Edición en español Viernes 11 de septiembre de 2026

Los estadounidenses vuelven a llamar a la puerta de un 'grande'

Las rondas finales del US Open coinciden cada edición con una fecha que remueve la memoria de los neoyorquinos, el 11 de septiembre. Como cada año, al subir hacia las gradas altas de Arthur Ashe, la pista central, los espectadores pueden ver los haces de luz que simbolizan a las Torres Gemelas , derrumbadas por los ataques terroristas. Es un día de recuerdo de las víctimas, de unión, de patriotismo, que también se celebra en el torneo. Este año, además, con la satisfacción añadida de que los estadounidenses van a pelear por el título. Este viernes 11 de septiembre se celebran las semifinales en el cuadro masculino, con el país anfitrión como gran protagonista. La primera semifinal, a las tres de la tarde (nueve de la noche en España), la disputarán el principal favorito en estos momentos, Alexander Zverev , y Karen Khachanov. Pero el plato fuerte, en ‘prime time’ para las teles y a la hora a la que la gente ya ha salido del trabajo, a las siete de la tarde (una de la mañana en España): Ben Shelton frente a Frances Tiafoe. Ambos estadounidenses, lo que asegura presencia de un local en la final y una posibilidad de acabar con una sequía insoportable: ningún tenista de EE.UU. gana un ‘grande’ en el cuadro masculino desde Andy Roddick en 2003. Y es una oportunidad inmejorable: la ausencia de Jannik Sinner, la derrota temprana de Novak Djokovic y el adiós en cuartos de Alcaraz, limitado tras una lesión de cuatro meses y medio, han convertido a este US Open en el ‘grande’ más abierto de los últimos años . El cemento azul neoyorquino parece el territorio más propicio para acabar con el maleficio. Los estadounidenses se hartaron de ganar en casa en el final del siglo XX. Leyendas como John McEnroe, Jimmy Connors, Pete Sampras, Andre Agassi y el propio Roddick dominaron la superficie durante décadas. EE.UU. es una gran potencia del tenis . Su federación, la USTA, tiene 700.000 miembros y se calcula que practican el deporte más de 27 millones de personas. Organizan un ‘grande’, el de Nueva York, y más torneos Masters 1000 que ningún otro país: Indian Wells, Miami y Cincinnati. Su estructura de tenis universitario es poderosa, una fábrica de jugadores. Pero, como el resto del mundo, en lo que va de siglo XXI han sucumbido a la dictadura del ‘Big Three’ -Djokovic, Rafael Nadal y Roger Federer- y, lo que es más desesperante para ellos, a la del ‘Big Two’ de Alcaraz y Sinner. Desde aquel triunfo de Roddick en el US Open de 2003, se han celebrado 90 ‘grandes’. Estos cinco jugadores han ganado 77 de ellos. Para el resto solo han quedado migas y ninguna se la han comido los estadounidenses. Y, cuando han tenido la oportunidad, como Taylor Fritz en la final de Nueva York de 2024, han salido vapuleados: Sinner se lo comió en tres sets. «Siempre me preguntan lo mismo, sobre todo cuando estoy en Nueva York», respondió, algo molesto, Shelton cuando le preguntaron sobre cuándo acabará la sequía. El joven estadounidense, que derrotó a Alcaraz en un partido dramático en la madrugada del miércoles, siempre ha sido visto como la gran esperanza para llegar a lo más alto. « Yo corro mi propia carrera, solo pienso en el siguiente partido y en la forma de mejorar», dijo, como una forma de quitarse la presión. Él ha llegado a dos semifinales (US Open 2023, Australia 2025), lo mismo que su rival, Tiafoe (US Open 2022 y 2024). La semifinal estadounidense es el resultado de un torneo dominado por sus jugadores. En octavos de final había cinco estadounidenses, más que en ninguna edición del US Open desde 1995: además de Shelton y Tiafoe, Alex Michelsen (que también llegó a cuartos), Tommy Paul (derrotado por Alcaraz) y Learner Tien. «El tenis estadounidense está en un momento increíble, siempre alguien llega lejos, y estamos listos para dar el siguiente paso», ha dicho Tiafoe. Se refiere, claro, al cuadro masculino, porque en el femenino no han faltado las victorias . No solo por el dominio de Serena Williams hasta 2017, sino también por otras victorias, como las de su hermana, Venus, o las de Coco Gauff o Madison Keys.

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