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Edición en español Sábado 19 de septiembre de 2026

Scott Coker presenta su nueva promotora con un formato a lo 'Pride FC': Ki MMA

Nueva York volvió a ser este lunes el punto de partida de una aventura que Scott Coker conoce bien: construir una promotora de artes marciales mixtas desde cero y tratar de abrirse paso en un negocio dominado por gigantes. El veterano ejecutivo, antiguo responsable de Strikeforce y Bellator MMA, presentó Ki MMA, una nueva organización mundial que tiene previsto debutar en el primer trimestre de 2027 con una propuesta ambiciosa: un torneo de peso pluma con 32 luchadores y presencia en cuatro continentes. En realidad, Coker no parte de la casilla de salida. Durante décadas ha ocupado un lugar central en la expansión internacional de las MMA y ha trabajado con algunos de los principales nombres del deporte. Primero al frente de Strikeforce, que llegó a convertirse en uno de los grandes rivales de la UFC antes de ser adquirida por Zuffa, entonces empresa matriz de la organización, en 2011. Después como director ejecutivo de Bellator, una de las principales alternativas a la UFC durante años y finalmente adquirida por la Professional Fighters League en 2023. Ahora regresa con una nueva marca y una idea que combina competición internacional, formato de torneo y una estética deliberadamente vinculada a la tradición japonesa de los deportes de combate . Junto a Coker estuvieron en Nueva York Rich Chou, veterano ejecutivo y organizador de combates que asumirá las relaciones con los deportistas, y Peter Levin, ejecutivo de medios que ocupará la presidencia de Ki MMA. Entre los tres conforman la estructura inicial de una promoción que todavía tiene muchas piezas por colocar, pero que ya ha definido el eje sobre el que quiere construir su identidad. El proyecto inaugural girará alrededor de la categoría de las 145 libras, unos 66 kilos, una división que históricamente ha reunido a algunos de los peleadores más talentosos y reconocibles de las MMA . La competición comenzará con ocho luchadores por región, procedentes de América del Norte, América del Sur, Asia y Europa. Las diferentes fases regionales determinarán un representante de cada continente, que avanzará después a una semifinal internacional antes de alcanzar la resolución del torneo. La apuesta, por tanto, no es simplemente organizar una sucesión de veladas. Ki MMA quiere convertir su primer campeonato en un recorrido global , con los luchadores avanzando desde sus respectivos territorios hasta una fase final que reúna a los mejores supervivientes. Coker no anunció ningún luchador durante la presentación, y tampoco se ha precisado cuándo se dará a conocer la primera nómina de participantes. Es uno de los principales interrogantes que rodean a una organización que pretende entrar en un mercado en el que el talento es, quizá, el recurso más disputado. La compañía sí ha avanzado algunos de los escenarios que contempla para sus primeros eventos. Estados Unidos, Irlanda, Hungría, Brasil, Japón, Corea del Sur e Italia o Francia forman parte del mapa inicial planteado por Coker. Una geografía que refleja la vocación internacional de Ki MMA y, al mismo tiempo, la intención de competir por audiencias en algunos de los mercados con mayor tradición o crecimiento dentro de los deportes de combate. Lo que sí ha desvelado es que se recuperará la perspectiva japonesa, pues las peleas se disputarán en un ring, y no en la jaula con vallas que se ha convertido en la imagen habitual de la UFC y de buena parte de las principales organizaciones de MMA. Es algo así como recuperar la estética del extinto Pride FC. La elección no es casual. Coker ha mantenido durante años una estrecha relación con los deportes de combate japoneses, y el formato remite a una tradición distinta de entender la puesta en escena de este deporte. Es, en cierto modo, una declaración de intenciones: Ki MMA no pretende limitarse a ser otra promotora que replique el modelo dominante. Pero la dificultad será precisamente demostrar que existe espacio para una alternativa. El mercado de las artes marciales mixtas está mucho más poblado que cuando Coker levantó Strikeforce. La UFC mantiene una posición dominante, mientras que la PFL, ONE Championship y Rizin compiten por los mismos luchadores, por los grandes mercados televisivos y digitales y por una audiencia internacional cada vez más acostumbrada a consumir MMA durante todo el año. En ese escenario, el nombre de Coker es uno de los principales activos de Ki MMA. Su experiencia al frente de Strikeforce y Bellator le proporciona una credibilidad difícil de fabricar de la noche a la mañana. También supone una promesa implícita: la de alguien que ya ha recorrido este camino, conoce sus dificultades y sabe cómo convertir una cartelera en una marca. Pero la experiencia no resuelve todas las incógnitas. Ki MMA todavía no ha revelado sus socios de retransmisión , la estructura financiera que respaldará el proyecto ni el calendario para anunciar a sus primeros luchadores. Son elementos decisivos para determinar si la nueva organización puede convertirse en un competidor relevante o quedarse en un proyecto ambicioso dentro de un mercado extraordinariamente exigente. De momento, Coker vuelve a colocar una ficha sobre el tablero. Lo hace con un torneo de 32 hombres, cuatro continentes, una división históricamente atractiva y un ring en lugar de una jaula. La idea es reconocible, pero la apuesta tiene algo de nuevo comienzo. En 2027, cuando Ki MMA celebre sus primeras peleas, Coker tendrá que demostrar una vez más que sabe hacer lo que mejor ha hecho durante buena parte de su carrera: convertir una promotora en una verdadera alternativa .

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