Este viernes por la noche, bien entrada la madrugada en España, era imposible no acordarse de Carlos Alcaraz viendo el segundo partido de semifinales en la pista central del US Open. Era una noche de fiesta en Arthur Ashe : cualquier final contentaba a la mayoría del público. Se enfrentaban Frances Tiafoe y Ben Shelton, dos estadounidenses, dos favoritos del público, dos jugadores negros, buscando ser quien tenga la posibilidad de acabar la sequía estadounidense en los ‘grandes’: no ganan en el cuadro masculino desde Andy Roddick en 2003. La posibilidad la tiene Shelton, que tumbó a Tiafoe en cuatro sets, después de ceder la primera manga (4-6, 6-3, 6-3, 7-5). Shelton fue el verdugo de Alcaraz en cuartos de final, en un partido en el que el murciano se desconectó en el segundo y el tercer sets y que el estadounidense ganó en buena lid. Pero, en la semifinal ante Tiafoe, un partido sin brillo , el recuerdo de Alcaraz era doloroso: no es aventurado pensar que si el español hubiera llegado con más rodaje a Nueva York -y no a estrenar su tenis después de cuatro meses y medio de lesión-, el billete para la final podría haber sido suyo. Pero Alcaraz ya era parte del pasado de este US Open. Y Shelton y Tiafoe, la gran ilusión para la parroquia. En el primer set, Shelton, que partía como ligero favorito, parecía que llegaba con el tanque físico y emocional medio vacío tras el partido frente al español. Pero se recuperó y, apoyado en su saque poderoso, logró minar la confianza de Tiafoe hasta desgastarlo. Shelton colocó 20 saques directos , entre ellos uno a 240 kilómetros por hora. Y acabó con 47 golpes ganadores, lo que da la medida de su agresividad. Tiafoe es correoso, pero le faltó tenis y entereza para dar la vuelta. Acabó cediendo el set definitivo con una doble falta. Ahora Shelton, a sus 23 años, buscará su primer ‘grande’ este domingo frente a Alexander Zverev, que había despachado al ruso Karen Khachanov unas horas antes. El alemán será el favorito: han jugado cinco veces, nunca ha ganado el estadounidense «Ahora soy un jugador más maduro, más enfocado, sé cuáles son mis objetivos y voy a por ellos», dijo Shelton, que hasta ahora ha llegado a dos semifinales de ‘grandes’, tras la victoria. Lo de Zverev fue un paseo. Uno más para el alemán, favorecido por la fortuna en el sorteo y por la epidemia de desastres entre los favoritos de su cuadro. El canadiense Félix Auger-Aliassime, el australiano Alex de Miñaur y el italiano Lorenzo Musetti se despidieron en segunda ronda. Ni siquiera pasó del primer partido Rafael Jódar, el joven prodigio español, que algunos colocaban con aspiraciones a todo tras una temporada inaugural formidable. El estadounidense Taylor Fritz, finalista aquí en 2024, se hundió en tercera ronda. Y Fabio Cobolli, quinto cabeza de serie en el año que ha despuntado, solo llegó a octavos. Con los grandes rivales echándose a la cuneta, Zverev se planta en la final después de un torneo en el que su rival de más ránking ha sido el italiano Luciano Darderi, 22º del mundo. El alemán se complicó la vida en las dos primeras rondas, en partidos a cinco sets contra rivales menores. Pero, desde entonces, ha tumbado a sus contrincantes con suficiencia, sin perder ni un set. El último, Khachanov, un buen jugador que busca recuperar su mejor forma, opuso cierta resistencia. Forzó el ‘tie break’ en los dos últimos sets pero solo para descomponerse cuando todo estaba en juego. En especial, en el de la última manga, cuando tuvo dos bolas de set y se le hizo de noche. Zverev busca cerrar su temporada con broche de oro , con una nueva victoria en un ‘grande’. El alemán, un jugador con unas condiciones excepcionales para el tenis, amenazaba a comienzos de este año con permanecer en la frustración permanente que ha sido su carrera en los principales torneos. En Australia, esta vez frente a Alcaraz, perdía otra final de ‘grande’. Pero, con la ausencia del murciano y la despedida inesperada de Jannik Sinner, incapaz de soportar el calor de París, lo logró por fin en Roland Garros. Después de eso, otra final en Wimbledon, donde perdió con el italiano. Este domingo, frente a Shelton, Zverev partirá como favorito y se podrá confirmar como el mejor jugador de la temporada y que, como mínimo, sabe aprovechar los problemas físicos de Alcaraz y Sinner. Si eso ocurre, será otro jarro de agua fría para el tenis estadounidense, que no deja de producir jugadores de alto nivel que son incapaces de dar el paso final en los ‘grandes’.