30 de abril de 2014. Han pasado 12 años y casi 5 meses. Exactamente 4.526 días desde que José Mourinho y Diego Pablo Simeone se midieran por última vez. Aunque, realmente, y para el amplio tiempo que ambos llevan en los banquillos, tampoco se han enfrentado en demasiadas ocasiones. El Cholo llegó al banquillo en diciembre de 2011, cuando el técnico portugués ya llevaba temporada y media en el Madrid, y tras la marcha de Mourinho del club blanco solo en una ocasión se cruzaron en Europa el Atlético y un equipo dirigido por Simeone. Eliminatoria de gran recuerdo para los colchoneros, como fue la semifinal de la Champions de 2014 en la que pasó por encima del Chelsea, tras el 0-0 de la ida, con una gran vuelta en Stamford Bridge. «Creo que hay muchos entrenadores que nunca han ganado una Champions y son muy buenos. No me parece justo juzgarle por eso ni creo que necesite ganarla para ser considerado un buen entrenador», comentó Mourinho años después de aquella eliminatoria, a la que le siguió la decepción de Lisboa . Y también la de Milán, en 2016. Y no era ironía esa reflexión del luso, un recurso utilizado por Mourinho en muchas de sus declaraciones en estos 30 años de carrera. No en el caso del Cholo: «Simeone es un gran entrenador que sabe lo que quiere, y que los jugadores son su cara y su ADN. Son ya muchos años de trabajo en el Atlético y estoy convencido de que estarán luchando por el campeonato», analiza ya Mou en tiempo presente: «Somos rivales, sí, pero también compañeros de guerra». No es una pose. Hay pruebas. En ‘Simeone, vivir partido a partido’, la serie documental de Prime sobre el Cholo, estrenada en enero de 2022, hay un capítulo que aborda la final de Copa de 2013, ganada en el Bernabéu por el Atlético al Madrid: «En esa final yo tenía la sensación, como entrenador del Real Madrid, de que mi equipo era mejor que el suyo», dice en el documental, pero estuvo señor y bromista tras la derrota: «Cuando me adentro al túnel de vestuarios, viene, me saluda y me dice: ‘La verdad, te felicito. Pero el culo que tuviste, tremendo’», desvela el Cholo en el documental. «Más allá de comentarios o declaraciones estratégicas de tiempo atrás, que seguro todos hemos dicho tonterías en el pasado, Simeone sabe lo que siento y lo que pienso de él. El día que me dijeron si podía hablar en su documental, no tardé ni un minuto en decir que sí», desveló ayer el portugués. El balance entre ambos comenzó muy bien para Mourinho, con tres victorias en tres encuentros en Liga (1-4, 2-0 y 1-2), pero el ‘head to head’ se torció desde aquella final de Copa y ese giro se confirmó en la semifinal continental. Y, desde entonces, nunca más se han vuelto a cruzar Simeone y Mourinho: «Tengo mucha admiración por Mourinho. Él sabe el aprecio que le tengo», comentó el Cholo en la previa de un derbi que tiene tres puntos en juego, pero quizás algo más. El 5-2 de la temporada pasada , también a finales de septiembre, fue bastante más que la primera derrota del Madrid de Alonso (si obviamos la sucedida con el PSG en el Mundial de Clubes). Ahí Florentino, un madridista que creció en la época de tensa rivalidad entre Atlético y Madrid, le tomó la matrícula a Xabi. Luego, ya saben, pasó todo lo que pasó. Así que no es un partido más para el presidente, ni tampoco lo debería de ser para el equipo, aunque solo estemos en la jornada 7. Un traspié en el Metropolitano puede abrir demasiado pronto una brecha en la clasificación, con todo lo que ello conlleva: «Yo no soy pesimista. Por eso no pienso ni para bien ni para mal, como me dices en tu pregunta. Solo pienso para bien», comentó Mourinho cuando se le cuestionó si el derbi puede ser un punto de inflexión para un lado u otro dependiendo del resultado. El Madrid llega al Metropolitano con dos puntos de ventaja sobre el Atlético y seis por detrás del Barcelona (con un partido más). Y quedarán, después del derbi, 31 partidos más. Por eso entiende Mourinho, como lo entiende Simeone , que sacar lecturas definitivas después del duelo madrileño no va a ningún lado, aunque no parece que este Barcelona dé la sensación de que vaya a dejarse muchos puntos en el campeonato. Pitará el derbi Ortiz Arias, en el primer derbi de la historia arbitrado por un madrileño. Mourinho le mandó un mensaje de confianza, pero dejó un mensajito de los suyos: «A pesar de que es un poco extraño que desde hace una semana ya sabíamos quién era el árbitro del derbi, yo prefiero decir que si lo han nombrado es porque tiene calidad y experiencia suficiente para un partido de esta dimensión emocional. Antes del partido tiene toda mi confianza. Después del partido, ya veremos».