El skyline de Madrid ha cambiado parcialmente de manos después de que uno de sus emblemas, el edificio Teléfonica, haya engrosado la lista de propiedades inmobiliarias de Tomás Olivo: un empresario tan silencioso como efectivo en las operaciones inmobiliarias que han forjado su patrimonio. El magnate acaba de cerrar la compra de Gran Vía 28, la histórica sede social de la compañía de telecomunicaciones, en una operación valorada en 200 millones de euros, según fuentes del mercado. El cambio de propiedad no es solo una transacción del ‘reatil’ más. Es una muestra de poder en un contexto marcado por las grandes adquisiciones de edificios realizadas por Olivo durante toda su vida. Transacciones en las que ha conseguido forjar uno de… Ver Más