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Edición en español Domingo 13 de septiembre de 2026

Un Madrid de más a menos golea al Rayo, pero no silencia los pitos

El bajonazo de la derrota en La Cartuja lo ha solucionado rápido el Madrid. Al menos con resultados. No jugó bien, pero ganó al Inter en el estreno de Champions, y contra el Rayo tampoco ofreció buen fútbol, pero sumó también tres puntos. Lo hizo en una primera parte digna y una segunda para olvidar, otra vez ambientada con pitos. Cuatro partidos del Madrid este curso en el Bernabéu, todos ganados y dos de ellos con goleada, y cuatro encuentros con queja. El Bernabéu ha decidido no pasarle ni un centímetro de desidia al equipo. Bastante han tenido estos dos últimos años. O eso piensa una buena parte de la grada. Debutó Diomande como titular. Por fin. El fichaje más caro de la historia del Madrid empezaba a torcer el morro. Mourinho le había pedido paciencia, pero una cosa era la paciencia y otra jugar 15-20 minutos como máximo. Así que, para silenciar el ruido, el costamarfileño inició ante el Rayo y dejó tres jugadas de calidad, además de una ovación en un par de entregas defensivas. Verticalidad, desborde y uno contra uno. Un perfil muy interesante para la banda derecha, coja de esas virtudes en los últimos años. Será bueno para el Madrid que los rivales piensen que no solo Vinicius puede ser un dolor de cabeza. El partido lo encarriló el equipo blanco entre el 14 y el 17. Tres minutos en los que Lejeune se quitó la camiseta del Rayo y se puso la del Madrid. Dos errores de principiante de uno de los centrales más seguros de la Liga. Extraño. El primero, un penalti a Carreras cuando el gallego ya se había adelantado de más el balón y se iba por línea de fondo. Zancadilla innecesaria. Mbappé, con paradinha, puso el balón en la red. El segundo, una cesión a Audero que se convirtió en un pase a Vinicius. De ahí nació una pared entre Carreras y Mbappé que la cerró el lateral con un disparo ajustado al palo derecho ante la salida de Audero. 2-0 en 180 segundos. Tuvo Vinicius el tercero en el 24, en un lanzamiento que no llegó a blocar el guardameta indonesio con nacionalidad italiana. Sacó una mano a tiempo antes de que el balón sobrepasara la raya. Ahí subió algo su rendimiento el brasileño, que había empezado el partido algo tímido, como Bellingham. Entre ambos cocinaron el tercero en el 34. Carrera de Vinicius hasta línea de fondo, Ratiu pierde el duelo en velocidad y el pase del ‘7’ lo remata Jude de primeras, con el interior de su bota derecha, imposible para Audero. El Rayo no daba abasto ante un Madrid que, con muy poco, le estaba poniendo colorado. Colección de pasecitos del Madrid en el área vallecana ante la impotencia de un equipo que solo probó los guantes de Courtois en un misil de Ratiu justo antes del descanso, en la jugada posterior a que Mbappé mandara el balón a la madera. El mismo desenlace tuvo Pedro Díaz cuando el balón volvió a echar a rodar. Lanzamiento desde 25 metros, raso y duro, al palo derecho de Thibaut. Se lamentaba el mediocentro, que ya compartía campo con Camavinga, que dejó en el banquillo a Valverde. Descanso para el uruguayo, que hasta ahora lo ha jugado todo de titular. Fue la señal que avisaba de un segundo acto totalmente distinto. El Rayo, que solo ha invertido medio millón de los cincuenta ‘kilos’ que rascó este verano entre Chavarría y Mendy, se quitó los complejos y puso al Madrid contra las cuerdas. En el 50, 3-1 de Camello. Toquecito con la puntera de patio de colegio para hacer bueno el robo de Ratiu a un Vinicius relajado en el duelo. A partir de ahí, Courtois se puso el traje habitual de superhéroe y, con unas cuantas paradas made in ‘Thibaut’, evitó más ruido en un estadio que se desahogó durante unos cuantos minutos con los habituales silbidos de esta temporada. El bajón físico del Rayo y el gol en el 90 de Mbappé calmaron a la grada. Victoria y pitos, la rutina de este curso en el Bernabéu.

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