Ursula von der Leyen puso el foco en los ahorros de los europeos durante el encuentro empresarial del MEDEF celebrado el pasado 27 de agosto en París. La presidenta de la Comisión Europea señaló que la UE «planea movilizar 10.000 millones de euros en ahorros domésticos que hoy están ‘ociosos’ en cuentas bancarias». Según su discurso, uno de los objetivos es evitar que el capital de los europeos se invierta fuera de las fronteras del contienente para retener los recursos financieros y apoyar las empresas locales. La presidenta de la Comisión considera como uno de los grandes desafíos la financiación de las economías de la zona euro. Aunque puso en valor la «tecnología y el ahorro» disponible en territorio europeo, advirtió de que «sigue faltando capacidad para hacer crecer las empresas europeas». Lo que pretende la Unión es evitar la fuga de empresas y tecnología para promover que las empresas sigan creciendo, pero que el plan no se puede financiar únicamente con fondos públicos. El motivo de ese bajo rendimiento, según Von der Leyen, es que la demanda es incierta o que el capital inicial conlleva mucho riesgo para los inversores: «Nuestras empresas deben ponerse en marcha, pero también necesitan poder crecer aquí». El problema, para la presidenta de la Comisión, es que debido a esas dificultades los empresarios buscan el capital fuera de las fronteras de la Unión. Por eso, considera esencial movilizar también el ahorro privado de los hogares . «Europa cuenta con ahorro; lamentablemente, ese ahorro permanece inactivo. Hoy en día, 10.000 millones de euros de los ahorros de los hogares se encuentran en cuentas bancarias, y una gran parte del ahorro europeo se invierte fuera de nuestro continente», señaló. Para Von der Leyen, «Europa debe poner ahora ese ahorro al servicio de sus empresas». Por detrás de esta idea subyace la Unión de Ahorros e Inversiones, una iniciativa que se propone conectar el ahorro y las inversiones en la UE «con el fin de crear oportunidades financieras para la ciudadanía y las empresas» . Esa Unión abarcaría todo el sistema financiero de la UE y se desarrollaría tanto a escala nacional como de la Unión, como explica la propia Comisión. Lo haría «mediante la integración de los mercados de capitales y el sector bancario, la Unión de Ahorros e Inversiones mejoraría la asignación eficiente de los ahorros a las inversiones. Con esta integración, las instituciones financieras podrían canalizar mejor los ahorros de los particulares, las empresas y las instituciones hacia inversiones productivas que contribuyan a la economía real». La Comisión ve este proyecto como un puente, no como una obligación a que los ciudadanos muevan su dinero sino en crear las condiciones y la confianza necesarias para ello. Entre las líneas de actuación se encontrarían las reformas en inversiones de bancos y aseguradoras, impulso a la titularización y la interación y supervisión unificada de los mercados. Von der Leyen aseguró que habrá que pactar la Unión de Ahorros e Inversiones solo con los países que estén listos si no hay acuerdo de los 27 a finales del año. Esta iniciativa pretende tener puentes entre el ahorro de los hogares y las empresas. «En conjunto, estas medidas podrían desbloquear hasta 470 000 millones de euros en inversiones adicionales. Ahora debemos alcanzar un acuerdo antes de que finalice el año, idealmente con los 27 Estados miembros; pero, si eso no fuera posible, lo haremos con aquellos que estén dispuestos a ello», señaló Von der Leyen en su discurso.