Antony no está bien. El brasileño lo sabe y por eso se enfadó cuando entró en el túnel de vestuarios tras su sustitución contra el Feyenoord. Quiere jugar porque entiende que es la mejor vía para salir del bache pero se enreda en malas decisiones y desaciertos con el balón que le dificultan salir de este círculo vicioso. Ha bajado sus prestaciones ofensivas y no está tan activo como el curso pasado en la ayuda en la resta. El vestuario y el cuerpo técnico del Betis han entendido que hay que darle su sitio a uno de los futbolistas referentes del grupo y por ello le arropan para que se reencuentre. Es algo clave para las aspiraciones del equipo esta… Ver Más