Los dos decretos de vivienda con los que el Gobierno pinchó en hueso el pasado viernes en el Congreso de los Diputados han tenido a miles de propietarios en vilo durante toda la semana. No todos ellos son fondos de inversión ni «pymes buitre» como dijo esta semana la ministra de Vivienda Isabel Rodríguez en referencia a los desahuciadores de Maricarmen. El Ejecutivo dijo que la norma serviría para acabar con el supuesto «carroñerismo» de estas empresas, pero la realidad es que los textos redactados por PSOE y Sumar cargan por igual las intervenciones en el pequeño propietario con medidas como el veto a los desahucios, la congelación de alquileres, las prórrogas forzosas de dos años o los contratos indefinidos… Ver Más