En febrero, antes de que estallara la guerra en Irán, Francia se financiaba a diez años al 3,2% y su prima de riesgo frente a Alemania apenas superaba los 50 puntos básicos. Esta semana, con las revueltas estudiantiles (y no tan estudiantiles) incendiando el país, su bono a diez años ha tocado el 5,14%, máximo desde 2002 y por encima incluso del estadounidense, y la prima de riesgo ronda los 170 puntos, niveles inéditos desde finales de 2011. Es verdad que parte del encarecimiento es global: los tipos a largo plazo suben en todo el mundo, empujados por las emisiones récord de los Estados y de las tecnológicas que levantan centros de datos. Pero, mientras el bono alemán ha pasado… Ver Más