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Edición en español Sábado 3 de octubre de 2026

Ginés García Millán: «Hay una cosa que tiene el Barça que falta en el Madrid, y es que juega en equipo»

-Preguntarle a usted qué significa el deporte en su vida, después de haber sido portero en el Real Murcia y en el Valladolid suena a broma. -Es una parte muy importante de mi vida. El deporte me permitió salir de mi pueblo. Nací en un hotel y me entusiasmaba la gente que venía de fuera, que contaba otras cosas, que era diferente. Yo ya tenía esa ventana abierta en el hotel, pero quería ir a esos lugares de donde venían. Y, afortunadamente, se me daba bien jugar al fútbol. -¿Fue la suma de sueños, suerte y talento? -Sí. Siendo muy pequeño, me hicieron una ficha para poder jugar con los mayores. Y llegué al Real Valladolid. Esa ciudad fue mi mejor juventud. Allí me enamoré, allí tengo amigos que lo son desde entonces y para siempre. Fue mi educación sentimental y mi educación cinematográfica porque Valladolid tenía un gran festival de teatro internacional y un gran festival de cine, el Seminci. -Llega allí por amor al fútbol y se enamora del cine. -Bueno, fueron dos amores desde siempre. Mi bisabuelo me construyó una espada de madera y un vecino del pueblo siempre me recuerda que, un día, la levanté al viento y dije: ‘algún día seré actor’. De bien pequeño, veía a Bódalo y a Rodero y les admiraba. -¿Nunca echó de menos no jugárselo todo al rojo? -No, yo no. Siempre doy gracias por haber tomado la decisión de haber llegado a Madrid y entrar en la Escuela Superior de Arte y Dramático, donde tuve de profesor a Narros y a Campomanes, que fue el entrenador de la selección española de esgrima y nuestro profesor, también. -Usted ha protagonizado la campaña de abonados del Real Valladolid y hasta el saque de honor en el partido ante el Oviedo. -Fue muy emocionante porque no solamente era un reconocimiento a mí, sino a tanta gente que ha pasado por un club muy querido e importante, aunque algunos no llegaran a lo máximo. Y cuando lancé esa volea, que fue gol, era por mí y por todos esos compañeros. -El fútbol ha cambiado mucho ¿le gusta más el de ayer? -Sí. Creo que no hay más remedio que adaptarse, porque si no es que lo pasas fatal. Pero me gusta más el fútbol de calle. Cuando llegué al Valladolid, cada uno era de su padre y de su madre. Allí estaba Ramón Martínez, que luego se fue al Barcelona y al Real Madrid. Tenía ojeadores por toda España. Hicimos un equipo maravilloso que compitió ese año en la Liga Nacional con el Real Madrid, que era increíble. Un equipazo. -Me está hablando de Eusebio Sacristán, Juan Carlos, Fonseca…casi nada. -Éramos jugadores de calle, de barrio, de campo. No nos hacíamos en las escuelas de fútbol. Ahora, todos parecen cortados por el mismo patrón. Antes éramos muy diferentes, cada uno. Vivíamos en casas compartidas, regentadas por señoras viudas, generalmente, comíamos todos juntos en un restaurante familiar, íbamos con problemas, con nuestras inquietudes… -Y con sus jugadores fetiche en la mente. ¿Cuál fue el suyo? -Me encantaba Iríbar. Era el portero de la selección española, el portero del Athletic. Me encantaba la presencia que tenía, su sobriedad. Fue mi primera gran contradicción. -¿Por? -Porque en mi casa son todos culés. Un día fui al Nou Camp a ver un Barça- Athletic de Bilbao. El portero era Iríbar. El Barça le metió un 4-0. Lo pasé fatal. También me ha gustado Arconada. Y Cruyff. Mi tío Fulgencio me llevaba a verle. Era una maravilla. -Usted es de morro fino. Le gustan los finos estilistas. -Me gusta el futbol brillante y exquisito, sí, sí. Como el de la selección española. Una de las últimas alegrías que he tenido ha sido el Mundial. No sólo por jugar tan bien, sino por haberlo ganado como lo hace un equipo señor, ese saber estar, ese saber ganar, ese arrimar el hombro cuando se empezó regular con Cabo Verde, aguantando la presión, porque no perdonamos nada. Me encantó. Y, además, ha conseguido unirnos a todos. -Siento romper la magia pero, ¿quién merece más el Balón de Oro, Mbappé o Lamine? -Cualquiera de los dos sería muy merecido. Que sea uno un año y al siguiente que sea el otro. -Le recuerdo que es usted culé. -A mí me gusta el futbol y me gustan los grandes jugadores. Mbappé me lo parece, lo mismo que Lamine. Lo mismo que podría ser Pedri, que me encanta. Me gustan los jugadores con clase. -¿Cómo es Ginés García Millán como aficionado? -Disfruto mucho viendo los partidos en el bar, con amigos, con una cervecita. Y si son del equipo contrario, me divierto más. -O sea, que le va la marcha. -No soy un fanático. Si mi equipo juega mal, juega mal. Si veo que es claramente fuera de juego, es fuera de juego. Si es penalti, es penalti. Nunca me ha cegado el fútbol ni me va a cegar. -Se ha equivocado de década. Toca quejarse por todo. Especialmente, los clubes poderosos. -Sí, se quejan demasiado. Sobre todo, cuando les perjudica una decisión que es un error como puede tener cualquiera. No te puedes quejar unas veces sí y otras no. Tenemos un arbitraje que está a la altura del de cualquier país. -Si hay un partido importante y está rodando ¿lo sigue entre bambalinas? -¿Con un pinganillo, como hacía Bódalo? No me atrevo, no podría. Pero si hay un Madrid-Barça, sí estoy pendiente. -Vivimos tiempos convulsos. ¿Deberían los futbolistas posicionarse en temas que afectan a la sociedad? -La política es importante y no pasa nada porque digas tu opinión. Pero hay que opinar de lo que sabes, teniendo en cuenta que, lo que debe hacer el fútbol, es unir. Tenemos un país fantástico, con sus problemas y sus deficiencias, como todos. -¿Quién va a ganar la Liga? -Lo primero que me gustaría es que el Valladolid estuviera en Primera. Ojalá subiera. Y si no puede este año, el que viene. Esa es mi obsesión. -No se me desvíe… -Como el Valladolid no está en Primera División, si gana el Barça, mejor. -Esto ya me cuadra más. ¿Ve ganando la Champions a los de Flick? -Hay una cosa que tiene el Barça que falta en el Madrid, y es que juega en equipo. Sabe a lo que están jugando. Y esa tarea la tiene que hacer el Madrid, aunque sea mi rival. -¡Por fin abandona la equidistancia y se refiere al Madrid como su rival! -No, no. Creo que, cuando te enfrentas a ellos, hay que ganarles. Y, si se puede golear, hacerlo. Si puede ser 5-0, mucho mejor. Y mis amigos del Madrid lo saben perfectamente. -Si hoy jugara al fútbol ¿qué jugador querría ser, Ginés? -No tengo duda. Iniesta. Es el ejemplo de futbolista fundamental.

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