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Edición en español Domingo 1 de noviembre de 2026

La corriente socialista que gana terreno en EEUU y amenaza con fracturar al Partido Demócrata

Zohran Mamdani, alcalde de Nueva York y figura de los DSA  0
Zohran Mamdani, alcalde de Nueva York. Foto: Stephanie Spindel / VIEWpress

 

Los socialistas democráticos llegan a las elecciones de mitad de período del 3 de noviembre fortalecidos en Estados Unidos, y ese avance le plantea un problema serio al Partido Demócrata: los necesita para movilizar a los jóvenes, pero teme que sus banderas le espanten a los votantes moderados justo cuando las encuestas le abren la puerta para recuperar el Congreso.

Por lapatilla.com

La organización se llama Demócratas Socialistas de América (DSA, por sus siglas en inglés). Nació en los años setenta como una unión de grupos menores de izquierda y pasó décadas en los márgenes, hasta que la campaña presidencial de Bernie Sanders en 2016 le cambió la suerte. En 2018 colocó a Alexandria Ocasio-Cortez y Rashida Tlaib en la Cámara de Representantes, y en 2025 consiguió su mayor trofeo: la alcaldía de Nueva York con Zohran Mamdani.

Los DSA no esconden su programa y definen el capitalismo como un sistema hecho por “la clase propietaria para explotarnos” y proponen reemplazarlo por el socialismo democrático. Quieren la propiedad colectiva de la energía y el transporte, un sistema de salud público y único (“Medicare para todos”), el Green New Deal y retirar fondos a la policía. Entre sus metas más polémicas están recortar el presupuesto del Pentágono, desmantelar ICE, levantar las sanciones a países no alineados con Washington y eliminar el Senado. También acusan a Israel de cometer un “genocidio” en Gaza, una postura que les ha costado el rechazo de comunidades judías.

“Estamos viviendo un momento bastante aterrador en muchos sentidos en EEUU”, dijo a BBC Mundo el copresidente de la organización, Ashik Siddique, que ve en estas elecciones la ocasión de presentar el socialismo como respuesta a la crisis. Cuando le preguntaron cómo pagarían todo eso, respondió con dos ideas: gravar a los más ricos y recortar el gasto militar, que a su juicio “no nos hace estar más seguros”.

Acto de campaña de candidatos respaldados por los socialistas democráticos en Nueva York  0
Bernie Sanders y Zohran Mamdani en un acto de candidatos respaldados por los DSA. Foto: Getty Images

 

Por otro lado, Elaine Kamarck, investigadora del centro de pensamiento Brookings, explicó al mismo medio que los republicanos saben pegarle esas propuestas al resto del partido. “Esos planteamientos son letales” en las urnas, advirtió. Por eso muchos candidatos demócratas que rechazan abiertamente a los DSA igual terminan retratados como “extremistas” y “socialistas” en los anuncios del Partido Republicano.

El periodista Jonathan Chait, de The Atlantic, atribuyó el auge al hartazgo de las bases demócratas, que culpan a Donald Trump pero también a su propio partido por no frenarlo. Según él, los DSA aprovechan ese descontento con un mensaje simple: el establishment no hace nada y ellos sí actuarán. Chait dudó, además, de que los candidatos moderaran sus ideas: a su juicio, algunos solo las sacan de la vitrina mientras dura la campaña.

El caso que mejor lo muestra es el de Darializa Ávila Chevalier, organizadora dominicana-estadounidense que le ganó la primaria del distrito 13 de Nueva York al veterano Adriano Espaillat con un ejército de voluntarios (“tocamos más de 155.000 puertas”, contó). Sus viejos mensajes en redes, con insultos a Joe Biden y Kamala Harris y llamados a abolir la policía y las cárceles, se convirtieron en munición republicana. Ella los atribuyó a su juventud. Su meta para los próximos años, según dijo, incluye “abolir ICE” y tener “un presidente socialista”.

En las urnas, los DSA esperan pasar de dos a siete representantes: a la reelección de Ocasio-Cortez y Tlaib sumarían a Chris Rabb en Filadelfia, Melat Kiros en Denver, Donavan McKinney en Detroit, y a Claire Valdez y Ávila Chevalier en Nueva York. En una Cámara de 435 escaños es poco, pero estrategas como James Carville han advertido que, si los demócratas ganan por un margen estrecho, ese bloque podría tener a la mayoría como “rehén” de sus exigencias.

La tensión ya se ve en Nueva York, donde la relación entre Mamdani y sus aliados socialistas se ha ido complicando, mientras la disputa por el Congreso entra en su recta final con una participación anticipada récord.

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