En la noche del martes, de madrugada ya en España, Lionel Messi puso fin a su etapa en la selección argentina de fútbol. Fue en un partido homenaje frente a Benín, un equipo que ocupa el puesto 89 de la clasificación Mundial de la FIFA , lo que deslució quizás la despedida del mito de la albiceleste heredero de la leyenda de Diego Armando Maradona. Pero más allá de la talla del rival y del resultado quedó el cariño que la afición demostró al futbolista de Rosario. Más de dos décadas después de su debut, que tuvo lugar el 17 de agosto de 2005 en un amistoso contra Hungría en el estadio Ferenc Puskás de Budapest (1-2), el jugador del Inter Miami se despidió entre lágrimas de la selección argentina y de sus aficionados . Campeón del mundo por fin en el Mundial de Qatar de 2022 , el mayor logro de su carrera como internacional en la albiceleste, y bicampeón de América, ‘la pulga’ echó el telón a una carrera inolvidable que concluye con 126 goles, récords de todo tipo y una huella imborrable que lo ha convertido en leyenda del fútbol argentino y mundial. Sin embargo, su paso por la albiceleste -concretado en 208 partidos- no fue siempre un camino de rosas. A lo largo de 21 años el exjugador del Fútbol Club Barcelona y el París Saint-Germain acumuló casi más desilusiones que conquistas, si bien los títulos con la selección absoluta, la mayoría en la recta final de esta etapa, le transformaron de eterna promesa en mito del fútbol argentino. Lionel Messi fue convocado por el entonces seleccionador José Pekerman para el Mundial de Alemania solo diez meses después de su debut con la selección absoluta ante Hungría, frenado en seco minuto y medio después por una expulsión tras revolverse de forma violenta después de que el defensor Vilmos Vanczák le tirase de la camiseta. El de Rosario se estrenó en la máxima cita del fútbol en el minuto 74 del segundo partido de la fase de grupos, el 16 de junio de 2006, cuando Argentina ya dominaba con un claro 3-0 a Serbia. En ese escenario dio una asistencia a Hernán Crespo apenas cuatro minutos después de su entrada en juego y luego se sumó al festín cerrando el 6-0 final. Apenas le quedaban unos días para cumplir los 19 años. Messi no participó en el choque de cuartos de final frente a Alemania, reto que Argentina no logró superar tras caer en los penaltis. Fue la primera decepción mundialista de muchas para el entonces futbolista del Barça. Después de dos eliminaciones consecutivas en cuartos de final ante Alemania, en 2006 y 2010, Argentina se reencontró con la ‘Mannschaft’ en la final del Mundial de Brasil. En contraste a lo sucedido en Sudáfrica, donde Messi no marcó, al choque decisivo en el mítico estadio de Maracaná llegó con cuatro goles y una asistencia, siendo tan decisivo en el camino de la selección a la final que fue elegido mejor del torneo pese a no levantar el dorado trofeo. Un gol de Mario Gotze en la prórroga separó a la albiceleste del ansiado título para decepción de Messi, que por aquel entonces ya era el capitán de su selección. Pese a quedarse a solo un paso de la gloria, las críticas fueron duras en Argentina, saliendo Leo muy malparado en la comparación con el mito de Diego Armando Maradona. Mientras todo le iba sobre ruedas con la camiseta del Barcelona, Messi no dejaba de acumular una frustración tras otra con la albiceleste, lo que siguió alimentando ácidas críticas en su país y desembocó en unas declaraciones de ‘la pulga’ que sacudieron al mundo en junio de 2016. Tras perder la final de la Copa América ante Chile en 2015, Argentina volvió a enfrentarse a esa selección un año después en el duelo decisivo de la edición Centenario en Estados Unidos. Confiaba en poder cobrarse la revancha, pero la final llegó a los penaltis como un año antes en Santiago, y la historia se repitió. Los fallos de Lucas Biglia y del propio Messi provocaron un nuevo título de Chile en el estadio MetLife en East Rutherford. En caliente tras la derrota la gran estrella de Argentina anunció su adiós a la selección con apenas 29 años. Comenzó entonces una oleada de peticiones para que diera marcha atrás en esa decisión, desde el entonces presidente de Argentina, Mauricio Macri, al mismísimo Maradona, pasando por miles de hinchas. Y surtió efecto porque dos meses después Messi decidió volver para alivio de todo un país. Cuando estaba ya cerca de dejar el Barcelona para unirse en un llamativo movimiento al Paris Saint-Germain, Messi consiguió mantener la concentración durante la Copa América 2021 en Brasil para convertirse en máximo goleador y asistente del torneo y guiar a su equipo a la final frente a Brasil. El choque, que puso en juego la rivalidad más grande de Sudamérica, se resolvió a favor de la albiceleste gracias a un gol de Ángel Di María. Después de tres finales perdidas en la Copa América (2007, 2015 y 2016), Messi se sacaba así por fin la espina y saboreaba su primer gran título con la selección de su país. Arropado por un equipo consolidado y dirigido por Lionel Scaloni, Messi encaró el Mundial de Qatar con la sensación de estar frente a la oportunidad definitiva de alcanzar la gloria máxima con la Albiceleste. Desde el principio lo dejó claro y antes de la final anotó cinco goles, buena parte de ellos desde el punto de penalti. Finalmente el 18 de diciembre de 2022 en Lusail, cerca de Doha, el capitán asumió su estatus de líder firmando un doblete en la final ante Francia, donde Kylian Mbappé respondió con triplete para firmar un 3-3 que aplazó la decisión hasta los penaltis. Ahí, el disparo de Gonzalo Montiel selló la tercera estrella argentina y cerró la última cuenta pendiente de Messi, conquistando el mundo a los 35 años. Una Copa del Mundoa que hacía que la comparación con Maradona y su título de México’86 ya no era tan dolorosa. Pudo superar ‘la pulga’ al ‘pelusa’ en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, pero una selección española insuperable le privó de hacerlo. Lejos de conformarse con el título logrado cuatro años antes en Qatar, los éxitos de Argentina se mantuvieron consiguiendo la Copa América de 2024. Así, pese a que su carrera en clubes discurría ya por la secundaria Major League Soccer (MLS) estadounidense, Messi se presentó una vez más como el líder de la albiceleste para intentar conquistar un nuevo entorchado mundialista. Ya en la competición el atacante celebró un triplete frente a Argelia apenas una semana antes de cumplir 39 años. Durante el torneo superó al alemán Miroslav Klose como máximo goleador de la historia de los Mundiales, aunque ambos fueron posteriormente relegados por Mbappé, que terminó la competición con un récord de 22 tantos. Messi acabó su carrera mundialista con 21 goles. El último llegó el 7 de julio de 2026 cuando anotó en la agónica victoria por 3-2 sobre Egipto en octavos. Fue su octava celebración en Norteamérica. Después de quedarse sin goles ante Suiza (3-1) en cuartos y frente a Inglaterra (2-1) en semifinales, Messi tampoco pudo evitar la caída de Argentina en la final contra España. El 1-0 en East Rutherford apagó la ilusión de poner el broche de oro a su trayectoria mundialista con una última vuelta olímpica. El 31 de agosto, apenas seis semanas después de la derrota frente a la selección española de Luis de la Fuente, Lionel Messi anunció de forma oficial el final de su ciclo con la selección argentina. «Fue una decisión que dolió y duele en el alma pero entiendo que es el momento». Este martes, frente a Benín y en un estadio Monumental rendido a sus pies, Messi disputó el último partido de su vida con la camiseta argentina y amplió sus registros con dos asistencias -para un total de 70 con la Albiceleste- y un nuevo gol de penalti. Entre lágrimas, abrazos, homenajes y una ovación interminable de compañeros e hinchas, el capitán cerró la página más gloriosa que ha conocido el fútbol argentino.