
Los primeros aficionados llegaron en sus vehículos a las afueras del American Family Field y comenzaron a preparar sus provisiones alrededor de las 9 a.m., hora local, seis horas antes de que abrieran oficialmente los estacionamientos y 10 horas antes del primer lanzamiento de la Serie Mundial.
Por Anthony Castrovince | MLB Español
Este era el día que tanto habían esperado estos habitantes de Wisconsin, vestidos de azul y amarillo, amantes de las salchichas, la cerveza y el béisbol. Y vaya que sus Cerveceros de Milwaukee les brindaron una buena dosis de diversión en esta ocasión.
Con una ofensiva que respondió de inmediato gracias al capitán del equipo, Christian Yelich, cinco sólidos innings de Jacob Misiorowski, el brazo implacable del receptor venezolano William Contreras y un angustioso salvamento de Trevor Megill en el noveno episodio, los Cerveceros continuaron su temporada de ensueño del 2026 con una victoria por 3-2 sobre los Rays en el Juego 1 del Clásico de Otoño la noche del viernes.

En el primer partido de Serie Mundial disputado en Milwaukee desde 1982, el estilo de juego de estos dos campeones de liga, muy al estilo de la década de 1980, cumplió en gran medida con las expectativas. No hubo jonrones ni cifras deslumbrantes de ponches. Simplemente dos equipos atléticos que buscaban embasarse y complicarle la vida al rival, hasta que Megill retiró a Jonny DeLuca para el último out, con dos corredores en posición de anotar, después de que una aparente doble matanza que habría puesto fin al encuentro fuera revertida tras una revisión de la repetición.
Al final, los Cerveceros lograron generar más acción y cometieron menos errores. Y una afición completamente entregada, cuyo entusiasmo se vio amplificado por el techo retráctil cerrado, disfrutó cada minuto del encuentro.
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