El tenis español romperá por fin este domingo su maldición de Shanghái , el único Masters 1.000 que no tenía en su palmarés, pues por primera vez se disputará una final entre dos tenistas de esta nacionalidad. Si en la primera semifinal Alejandro Davidovich consiguió sobrevivir a los temibles saques de Zverev para sellar el billete al partido por el título, Rafael Jódar no fue menos en la segunda y consiguió también el objetivo dejando en la cuneta a Daniil Medvedev, número seis del mundo . El tenista madrileño de 20 años, número 13 de la ATP , sumó un nuevo hito en su espectacular irrupción en la élite al vencer al ruso en un intenso duelo que se resolvió en dos sets (6-3 y 6-4) y en el que por primera vez en tierras chinas no necesitó remontar . Tras conquistar este año su primer título ATP 250 en Marrakech y jugar su primera final ATP 500 en Washington, intentará ahora levantar su primer trofeo de categoría Masters 1.000. El duelo de semifinales, el primero entre ambos tenistas , fue muy competido desde el primer juego, que se alargó unos 13 minutos por los esfuerzos de Medvedev por marcar territorio al novato desde el inicio . Luego tomó ya velocidad de crucero. Tanto que en el cuarto juego Jódar, muy serio desde el fondo de la pista, firmó la primera rotura del partido, y acto seguido se la devolvió el ruso tirando de orgullo. No se achantó el madrileño, que volvió a firmar un ‘break’ y consiguió provocar el lado más macarra de Medvedev , que en el siguiente juego llegó a amenazar al juez de silla con retirarse si no le enseñaba la repetición de un punto. Jódar, afortunadamente muy centrado pese a la bravuconada de su rival, consolidó la ruptura amarrando su saque. Una ventaja que le sirvió para acabar ganando el set inicial por primera vez en el torneo chino, donde siempre había tenido que remontar tras un mal inicio. La exigencia física del primer acto fue tan grande que ambos tenistas se retiraron a los vestuarios, aunque el peor parado fue Jódar que tuvo que recibir tratamiento del fisio . Falsa alarma, pues la movilidad y los golpes del español a su regreso a la pista no se vieron afectados. De hecho, comenzó la segunda manga con otro ‘break’, poniéndose en ventaja, pero Medvedev, perro viejo, no perdió la serenidad y un par de juegos más tarde aprovechó un pequeño bajón del madrileño para devolverle el golpe e igualar la manga. Sin embargo la reacción rusa no duró y Medvedev no tardó en volver a entregar su turno de saque en la siguiente oportunidad, poniéndole la victoria de nuevo a tiro al español aunque aún tendría que trabajar para cerrarla. Aunque estuvo a punto de firmar un nuevo ‘break’, con tres bolas de partido incluso, simplemente asegurando su saque el veinteañero puso la puntilla al choque y selló su pase a su primera final de un Masters 1.000 . Un paso más en una vertiginosa carrera en la élite del tenis mundial. Además de competir este domingo por su primer título de esta categoría, Alejandro Davidovich mediante, el tenista madrileño ocupa la novena plaza en la carrera hacia las Finales ATP de Turín , por lo que con la baja de Sinner ahora mismo tiene plaza titular en el torneo italiano, y además puede pulverizar una marca de otra época. Tras ingresar por primera vez al Top 100 ATP en marzo, levantar el título en Shanghái lo catapultaría al Top 10 en solo 203 días. Siete menos de los que necesitó para hacer lo mismo el legendario Boris Becker, allá por el año 1985. «Ha sido un partido muy duro, muy igualado. He sacado bien y he restado bien. Estoy super feliz porque Daniil ha jugado muy bien pero he conseguido sacar mi mejor nivel », explicó Jódar tras su triunfo. «La final significa mucho, esta semana estoy jugando bien y sintiéndome bien en la pista y ahora queda un partido más, hay que recuperarse para estar en la mejor forma posible e intentar ganarla».