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Edición en español Sábado 17 de octubre de 2026

Vicente Brito: El costo económico del Socialismo del Siglo XXI

El modelo del Socialismo del Siglo XXI en Venezuela impulsó la estatización de más de 1.100 empresas privadas entre 2002 y 2018, lo que derivó en la destrucción del aparato productivo nacional, en desabastecimiento, en quiebras y en millonarias deudas derivadas de laudos arbitrales internacionales.

La situación de algunas de las empresas más importantes de Venezuela que pasaron de manos privadas a públicas constituye un ejemplo del deterioro que, según el análisis aquí presentado, provocó el proceso de estatización impulsado por el Socialismo del Siglo XXI. Empresas que, en manos privadas, tenían una importante capacidad productiva, generaban miles de puestos de trabajo y contribuían significativamente al desarrollo económico del país, experimentaron un progresivo deterioro tras pasar a manos del Estado. A ello se suman los cuantiosos recursos públicos invertidos para sostener sus operaciones y cubrir sus pérdidas operativas y financieras.

Tres ejemplos emblemáticos de la transición de empresas privadas a manos del Estado:

En muchos casos, la situación actual de estas empresas contrasta con la que tenían cuando eran administradas por el sector privado. A continuación, analizaremos tres casos emblemáticos: SIDOR, la Electricidad de Caracas y Conferry, considerando su importancia económica, su capacidad operativa cuando estaban en manos privadas y su situación posterior a la estatización.

SIDOR: EL DETERIORO DE UNA EMPRESA FUNDAMENTAL PARA CIUDAD CUAYANA

SIDOR fue expropiada en 2008, cuando su producción superaba los cuatro millones quinientas mil toneladas de acero anuales (4,5 millones de toneladas). Para esa fecha, contaba con aproximadamente 15.000 trabajadores directos y más de 100 empresas privadas dependían de su actividad. Estas empresas generaban alrededor de 30.000 empleos adicionales, por lo que el conjunto empresarial vinculado a SIDOR constituía una de las principales fuentes de actividad económica de Ciudad Guayana.

Sin embargo, tras su estatización, la empresa experimentó un importante deterioro de su capacidad productiva. Actualmente, según las cifras que se manejan en este análisis, su producción no alcanza el 10 % de la que registraba cuando estaba en manos privadas. Este declive productivo ha tenido importantes consecuencias económicas y sociales para el estado Bolívar, afectando no solo a los trabajadores de SIDOR, sino también a las numerosas empresas proveedoras y actividades económicas que dependían de su funcionamiento.

A esta situación se suman las pérdidas acumuladas, estimadas en cientos de millones de dólares, así como el deterioro de sus instalaciones e infraestructura debido a la falta de mantenimiento y de nuevas inversiones.

ELECTRICIDAD DE CARACAS: DE EMPRESA PRIVADA DE REFERENCIA A UNA INFRAESTRUCTURA DETERIORADA

La Electricidad de Caracas era una de las principales empresas privadas del país. Su importancia no se limitaba a la prestación del servicio eléctrico, sino que también ofrecía oportunidades de inversión a miles de venezolanos. Pequeños inversionistas colocaban sus ahorros en sus acciones y en los títulos que emitía a través de la Bolsa de Valores, convirtiéndose así en una empresa de participación accionaria accesible para distintos sectores de la población.

La compañía contaba con más de un millón de suscriptores y prestaba un servicio eléctrico de primera calidad, con tarifas accesibles para sus usuarios, incluidos numerosos hogares de los sectores populares. Su infraestructura le permitía atender una demanda eléctrica estimada en unos 5.000 megavatios en la Gran Caracas, mediante sus plantas termoeléctricas de Tacoa y Arrecife, así como a través del suministro proveniente de la central hidroeléctrica del Guri.

La empresa fue estatizada en 2007. Desde entonces, el deterioro de sus instalaciones y, especialmente, el estado de sus plantas termoeléctricas han sido señalados como muestras de las consecuencias de la falta de inversión y mantenimiento.

CONFERRY: EL DECLIVE DE UNA EMPRESA EMBLEMÁTICA DEL TRANSPORTE MARÍTIMO Y DEL DESARROLLO DE MARGARITA

Conferry fue la empresa emblemática del transporte marítimo entre la isla de Margarita, Puerto La Cruz, La Guaira y otros destinos. Fundada por el empresario Rafael Tovar, desempeñó un papel fundamental en el desarrollo económico y social de Margarita durante varias décadas. Con su flota de ferris, contribuyó al crecimiento de la isla durante las décadas de los años sesenta, setenta, ochenta y noventa, período en el que Margarita consolidó su posición como uno de los principales destinos turísticos del Caribe.

La importancia de Conferry iba mucho más allá del transporte de pasajeros. La empresa era responsable del traslado de numerosos productos necesarios para abastecer a la isla y atender las necesidades de consumo de su población y de la actividad turística. Su funcionamiento resultaba fundamental para mantener la conexión marítima de Margarita con tierra firme y facilitar el desarrollo de sus actividades comerciales y económicas.

El grupo empresarial Tovar llegó a representar uno de los mayores conglomerados económicos privados de la isla. Sus actividades abarcaban distintos sectores de la economía, entre ellos el hotelero, el deportivo, el sanitario, la construcción, las finanzas y los seguros. Dentro de sus activos y actividades se encontraban hoteles Hilton, equipos deportivos, clínicas privadas y empresas vinculadas a la construcción, los servicios financieros y los seguros, entre otras iniciativas empresariales.

Este conjunto de actividades contribuía al desarrollo económico de Margarita y generaba miles de puestos de trabajo directos e indirectos. El grupo constituía uno de los principales empleadores privados de la isla y mantenía, además, actividades conexas en Caracas, Anzoátegui y otras regiones del país. La dimensión de este conglomerado permite comprender la relevancia que tenían sus empresas para la economía regional, pues no se trataba únicamente de una compañía de transporte marítimo, sino de un conjunto de actividades empresariales relacionadas con el turismo, los servicios, el comercio y el empleo.

Fue uno de los grupos privados más afectados por las expropiaciones sin compensación, que incluyeron a Conferry, los hoteles Hilton y otros activos. Conferry constituye una muestra evidente de cómo la burocracia pública acabó con una próspera empresa privada. Todos sus ferris fueron abandonados; algunos permanecen hundidos y otros terminaron convertidos en chatarra, una situación que está a la vista de todos.

EL COSTO ECONÓMICO DE LAS ESTATIZACIONES

Los casos de SIDOR, la Electricidad de Caracas y Conferry permiten observar la evolución de tres empresas que desempeñaban funciones importantes en la industria, los servicios públicos y el transporte marítimo de Venezuela. Al observar su situación tras el paso de manos privadas a públicas, se evidencia, según el planteamiento de esta nota, un deterioro de su capacidad productiva y una caída de la producción, a pesar de los inmensos recursos públicos invertidos para sostener sus actividades.

Se estima que las pérdidas ocasionadas a la nación venezolana por las políticas de estatización del Socialismo del Siglo XXI ascienden a miles de millones de dólares.

Vicente Brito

Presidente

Red por la defensa al Trabajo, la Propiedad y la Constitución.

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