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Edición en español Lunes 2 de noviembre de 2026

A Luis Ratti también le dio el "síndrome del 3 de enero": ahora se arrepiente de perseguir a opositores ante el TSJ

Cortesía

 

El excandidato presidencial Luis Ratti anunció que retirará la solicitud presentada ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) para quitarles la nacionalidad venezolana a María Corina Machado y otros dirigentes opositores, una iniciativa que defendió públicamente durante el régimen de Nicolás Maduro y que ahora, tras los acontecimientos del 3 de enero, reconoce como un error en nombre de la reconciliación nacional.

lapatilla.com

El cambio de postura fue anunciado mediante un video en el que Ratti intentó explicar por qué decidió abandonar una acción judicial que había promovido contra dirigentes políticos a quienes acusaba de alentar la violencia. Su nueva posición contrasta con el discurso que mantuvo cuando acudió al máximo tribunal para solicitar que varios venezolanos fueran despojados de su nacionalidad.

«Por ahí estuvieron sacando videos cuando yo solicité que le quitaran la nacionalidad a varios dirigentes políticos de la oposición que para mí, en ese momento, eran personajes que llamaban a la violencia», expresó al comienzo de su declaración.

Ratti aseguró que su decisión responde a una nueva etapa política, aunque se apresuró a aclarar que su cambio de criterio no significa que ahora respalde a María Corina Machado. «Yo creo firmemente en la reconciliación y no estoy de acuerdo con ser parte del equipo político de María Corina Machado. No, no estoy allí, para que quede claro», manifestó.

El dirigente también cuestionó algunas decisiones de Delcy Rodríguez relacionadas con la liberación de presos políticos. Aseguró que considera incorrecta la excarcelación de determinadas personas a las que sigue acusando de promover la violencia, pero terminó justificando su nueva posición con argumentos religiosos.

«Pero Dios es un Dios de oportunidades. Y si Dios le dio una oportunidad a ellos que salieran libres para que hicieran política, es para que hicieran política; no es para que llamaran a violencia y al caos», sostuvo antes de preguntarse: «¿Y quién soy yo para decir que no?».

Fue entonces cuando anunció el giro que habría resultado difícil de imaginar durante sus anteriores actuaciones judiciales. «Yo anuncio que voy a retirar la solicitud que hice en el TSJ de quitarle la nacionalidad a estos dirigentes», declaró. También aseguró que formalizaría el retiro ese mismo día, aunque no presentó durante el video una constancia judicial que permitiera confirmar la ejecución del trámite.

Ratti insistió en que continuará actuando como dirigente independiente y defendiendo una convocatoria constituyente. Sin embargo, reconoció expresamente que se había equivocado al intentar privar de la nacionalidad a sus adversarios políticos. «Y para que exista paz, diálogo, reconciliación y constituyente, hay que borrar, pasar página y asumir errores», argumentó.

La rectificación llegó acompañada de una confesión todavía más directa: «Yo voy a retirar esa solicitud de quitarle la nacionalidad a algunos dirigentes. Fue un error. Creo que Dios es un Dios de oportunidades, y si Dios le da la oportunidad de que sigan haciendo política, ¿quién soy yo para evitarlo?».

No obstante, su discurso de reconciliación conservó una advertencia. Ratti aseguró que está dispuesto a emprender nuevas acciones judiciales contra quienes, según su criterio, promuevan la violencia. La posibilidad de volver a los tribunales quedó así abierta, incluso mientras anunciaba que pretendía cerrar uno de los procedimientos que impulsó anteriormente.

El sorpresivo giro tiene sus orígenes el 27 de octubre de 2025, cuando Ratti acudió al TSJ para solicitar la revocatoria o suspensión de la nacionalidad venezolana de María Corina Machado, Edmundo González, Juan Guaidó, Julio Borges, Antonio Ledezma y numerosos dirigentes y periodistas. En aquel momento sostuvo que los señalados no merecían conservar sus derechos y beneficios como ciudadanos venezolanos por sus posiciones políticas.

La petición también fue presentada como una continuación de las iniciativas promovidas desde el chavismo contra dirigentes opositores. Días antes, Maduro había solicitado al TSJ retirar la nacionalidad a Leopoldo López, mientras Ratti defendía la viabilidad de su propio recurso y exigía que el tribunal actuara rápidamente.

Sin embargo, el artículo 35 de la Constitución venezolana establece que los venezolanos por nacimiento no pueden ser privados de su nacionalidad. Esa disposición ya había sido invocada por especialistas en derecho constitucional para cuestionar la solicitud de Ratti, incluso antes de que decidiera reconocer públicamente su error.

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