Es evidente que Ilia Topuria no ha necesitado, en su trayectoria en la UFC, tener un rival enfrente para convertir un combate en un acontecimiento que todos los fanáticos querían ver. Al menos, esa ha sido la posición que ha defendido el hispanogeorgiano en una entrevista exclusiva para ABC, convencido de que su nombre se ha convertido en el principal reclamo de los rivales. Después de conquistar dos cinturones y alcanzar la cima de las artes marciales mixtas (MMA), El Matador ha considerado que, a pesar de haber perdido el invicto en su enfrentamiento ante Justin Gaethje en la Casa Blanca, su capacidad para generar expectación no se ha perdido. El ex campeón ha dejado claro que es ‘la pelea del dinero’. «La pelea más grande que se puede hacer ahora mismo en la UFC es Ilia contra cualquiera» , afirmaba Topuria a este periódico. Una declaración que va más allá de la confianza deportiva y que apunta directamente al negocio que rodea a la organización. El peleador hispanogeorgiano ha aclarado que su presencia garantiza un enfrentamiento imperdible para los aficionados a las MMA, independientemente de quién ocupe la otra esquina del octágono. La cuestión económica es uno de los argumentos principales de su discurso. El Matador no solo se considera una de las grandes estrellas de la UFC, sino también el competidor que puede ofrecer a sus rivales las mayores bolsas de sus carreras. Cuando se le ha planteado si es actualmente ‘la pelea del dinero’, no ha dudado en reivindicar ese papel: «Sin lugar a dudas, ¿quién si no? Tienen que hacer diez peleas para ganar lo que ganarían peleando contra mí », sostenía. El mensaje refleja la dimensión comercial que ha adquirido su figura dentro de la compañía. Topuria ha conseguido trascender al público habitual de las MMA y convertirse en uno de los nombres más reconocibles del deporte. Su trayectoria, el impacto mediático de sus victorias y su capacidad para generar expectación han reforzado su posición en una UFC que busca historias para vender. Sin embargo, el hispanogeorgiano no ha limitado su valor a lo que puede generar en taquilla o en los contratos de sus adversarios. También ha recordado que enfrentarse a él implica un riesgo deportivo considerable. Su argumento tiene dos caras: la recompensa económica que supone compartir cartel con una superestrella y el precio físico que puede tener medirse a uno de los pegadores más peligrosos de la división: «Cualquier pelea que sea la más grande en la UFC lleva mi nombre y apellido. Saben que cambio económicamente sus vidas, la parte mala para ellos es que también cambiaré físicamente sus vidas», aseguraba en ABC. El futuro de Ilia Topuria aún se encuentra en el aire. El Matador ha afirmado que «está considerando volver en abril» , pero todavía tiene que sentarse a negociar con la UFC. Gaethje, Paddy o Tsarukyan parecen los nombres. Habrá que esperar para conocer quién es el contrincante del hispanogeorgiano en su regreso al octágono más famoso del mundo.