Ser preso no es fácil, reiteró hoy Tomás Sepúlveda a un grupo de 33 confinados y confinadas que escuchaban su testimonio, a modo de reflexión, sobre la viabilidad de la rehabilitación.
Ser preso no es fácil, reiteró hoy Tomás Sepúlveda a un grupo de 33 confinados y confinadas que escuchaban su testimonio, a modo de reflexión, sobre la viabilidad de la rehabilitación.