La magnitud del problema en México es alarmante y justifica el endurecimiento de las penas, para perseguir una práctica que opera mediante tomas clandestinas, redes irregulares y esquemas de lucro
La magnitud del problema en México es alarmante y justifica el endurecimiento de las penas, para perseguir una práctica que opera mediante tomas clandestinas, redes irregulares y esquemas de lucro