Saltar al contenido
Edición en español Sábado 10 de octubre de 2026

Mourinho sigue siendo el amo en el Santiago Bernabéu

20.30 horas del sábado 10 de octubre en la capital española. Treinta minutos para el inicio de la octava jornada del campeonato liguero para Madrid y Villarreal. En este momento saltan a calentar los jugadores locales. Aplausos, al igual que ocurrió con los tres guardametas, que aparecían en el verde quince minutos antes, como de costumbre. Pero unos segundos más tarde es enfocado en el marcador circular del estadio Kylian Mbappé y la parroquia blanca responde con sonido de viento. Aún mayor fueron los silbidos para los futbolistas del equipo rival que aparecieron en escena continuación, nada fuera de lo normal. Vinicius, dorsal 7, inició la contienda desde el banquillo. Muchos se preguntaban si el entrenador luso tomaría decisiones, aunque en ellas se vieran involucradas las estrellas. «Meritocracia sí, pero también apertura de miras. La meritocracia pura tiene sus riesgos, porque puedes contribuir a que un jugador necesite más tiempo para recuperar su estado normal», decía en la rueda de prensa del viernes, haciendo una referencia a Vinicius. Pues bien, lo que ha creído oportuno es que el brasileño no comenzara este partido. Absoluta normalidad. No caben dudas sobre la gestión de vestuario y autoridad de Mou. A las 20.48 horas el equipo enfilaba el túnel de vestuarios y era despedido, de nuevo, con aplausos. Cuando llegó el anuncio de los jugadores por megafonía, los pitos no se apreciaron para ninguno. Ni para Mbappé, entre los titulares. Ni para Vinicius, nombrado entre los futbolistas de banquillo. Con el pitido inicial y el balón en juego, tuvo lugar la primera para el Madrid. En el minuto seis de partido Güler puso un gran balón para Carreras, este se la dejó a Mbappé y el delantero la estrelló en el palo. Aplausos de los presentes por la buena jugada y la ocasión generada, que tuvo como protagonista final al francés. No escapó de algún silbido suelto cuando no conseguía materializar una llegada. Nada reseñable. Mientras tanto, Vinicius aguardaba su momento en el banquillo. El extremo carioca apareció en el videomarcador en un par de ocasiones en la primera mitad y no despertó ninguna reacción del Bernabéu. Cuando fue llamado desde la banda para cambiarse la camiseta de entrenamiento por la de juego, despertó algunos aplausos entre el público. En el minuto 51 ingresó por Arnold y el Santiago Bernabéu mezcló a aquellos que se levantaban para recibirle entre palmas y otros tantos que optaron por mostrar sus reproches. Fue apenas dos minutos más tarde cuando, tras una acción, se giró hacia la grada para levantarla. Tuvo respuesta en forma de vítores. Siguió persistiendo, lo que se valora en Chamartín y con una buena jugada volvió a encontrar el respaldo de la afición. El momento culmen llegó en el minuto 73. Cuando, tras una de esas grandes cabalgadas de Bellingham, logró su gol. Ovación cerrada, se agarró el escudo y lo besó. Sus compañeros corrieron a abrazarlo y Mourinho con ellos. Pero el árbitro volvió a ser protagonista. Se retrocedió la jugada para revisar un agarrón de pelo del goleador a Saliba. Tanto anulado y roja para él. Enfado abismal del Bernabéu. El Real Madrid volvía a jugar en casa, ante su gente, casi un mes después. Desde que lo hiciera el pasado 12 de septiembre en un encuentro en el que se impuso con contundencia, 4-1, al Rayo Vallecano. En este período ha tenido lugar un parón internacional más extenso de lo habitual y dos partidos lejos de Chamartín. Uno tuvo como rival al Elche, en el que se logró sacar los tres puntos gracias a un gol de Espí en los últimos instantes. En dicho enfrentamiento, tres jugadores protagonizaron una situación de lo más desafortunada. Mbappé, Konaté y Vinicius, a diferencia de sus compañeros, salieron al verde con una camiseta de apoyo a Ceuta a medio poner. Un gesto que se ha considerado una falta de respeto y que el madridismo no ha tolerado por la poca solidaridad con un territorio de su país. El otro duelo fue el derbi frente al Átletico. En él, el Madrid se vio perjudicado por dos acciones merecedoras de tarjeta roja que el colegiado no señaló. Ya con sus selecciones, se formó un revuelo en torno al compromiso de Mbappé. Quien después de lesionarse en el primer encuentro con la nueva Francia de Zidane en Turquía, tras marcar el único tanto del partido, abandonó la concentración y pasó varios días en el país galo y en Suiza con su pareja. Allí fue visto en un evento nocturno y dando un paseo en bicicleta, que él mismo compartió y el cual ha traído mucha cola. Vinicius no mejoró su rendimiento en los amistosos con la Brasil de Carlo Ancelotti. Tras todo esto, el Madrid regresaba al Santiago Bernabéu con estas dos figuras como tema candente. Y el Bernabéu

Clique aqui para ver articulo original