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Edición en español Jueves 15 de octubre de 2026

Feliz centra al Real Madrid

El Real Madrid comienza a olvidarse de su nefasto inicio de campaña en la Euroliga. Los blancos, gracias al descomunal partido del dominicano Feliz, autor de ocho triples, sumaron ante el Asvel su tercer triunfo consecutivo. Un éxito que, aunque no exento de tramos muy irregulares como los vividos en la segunda parte, permite ascender en la clasificación como la espuma y eleva el techo de un equipo que siempre tiene la obligación de aspirar a lo máximo. El sainete constante que protagoniza el Asvel tuvo un nuevo capítulo antes del choque contra el Madrid. El equipo dirigido por el mito Tony Parker anunció que tanto Mills como Crowder, sus dos mejores anotadores, se habían quedado en el hotel de concentración pese a no tener ningún problema físico. Un vaivén que descafeinó aún más el partido en el Palacio y que dio vía libre a los blancos para proseguir en su escalada clasificatoria. Fue Okeke el primero en dar alegrías a los de Pedro Martínez, muy fino en la finalización y amparado por un poderoso Tavares. Incluso Procida se sumó a la fiesta con un triple y un potente mate a dos manos que abrieron la primera brecha de la noche. Los aciertos exteriores de Sestina parecían mantener a flote a los galos, pero la realidad era que el Madrid quería aplastar a sus oponentes, muy interesantes su presión a todo campo y sus frenéticas circulaciones para beneficiar el tiro de tres. Solo los despistes de Damian Jones, que acumuló hasta dos pérdidas consecutivas por estar tres segundos en la zona, provocaban algún ceño fruncido en el Palacio. Por sorpresa, los errores no forzados comenzaron a propagarse en el bando local y el Asvel, con Washington como capitán, consiguió apretar el electrónico. La anarquía se apoderó del duelo en el segundo cuarto, un escenario que permitía a los visitantes competir de tú a tú con los blancos, obligados a imponer su talento y su defensa si no querían sufrir más de la cuenta. Y fueron Smith Jr. y Jantunen, dos de los recién llegados, los que mejor interpretaron la situación, convertidos americano y finlandés en una cascada de puntos que recolocaron al Madrid en el liderato. Feliz también sacó las garras con tres triples consecutivos, aciertos que permitieron a él y a sus compañeros llegar al descanso con 13 de ventaja. El Asvel volvió de los vestuarios con energías renovadas, salvajes los mates de Bolomboy y recuperada la precisión de Sestina desde la línea de tres. La diferencia pasó de los 16 tantos a los seis, momento en el que al Madrid le volvieron a entrar las dudas, cíclicos sus tramos de excesiva irregularidad a lo largo de los partidos de máxima exigencia. Las malas sensaciones se dispararon aún más después de una dudosa falta antideportiva pitada sobre Campazzo, que permitió al Asvel firmar un inesperado empate. Las penetraciones de Maledon, el rebote ofensivo y la enésima irrupción de Feliz suavizaron las malas sensaciones y volvieron a disparar a los locales en el electrónico. Poco después, ya recuperado el acierto en el tiro exterior, lo que había amenazado con convertirse en un mal trago, pasó a ser una plácida celebración.

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