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Edición en español Viernes 16 de octubre de 2026

La UFC afronta una sequía histórica de combates por el título

El cinturón es sinónimo de gloria en la UFC . Representa la conquista de la cima de cada división, el reconocimiento a una trayectoria y la recompensa para los que han logrado abrirse paso sobre los mejores peleadores del mundo. Sin embargo, su presencia en las grandes carteleras está perdiendo frecuencia. La compañía dirigida por Dana White va a cerrar 2026 con apenas 13 combates con un título indiscutido en juego, 7 menos que en 2025 y la cifra más baja desde 2012 . A pesar de tener más divisiones que nunca, la UFC registra una cifra de combates por el cinturón comparable a cuando solo tenían siete categorías de peso. En 2025, fueron 20 combates por un cinturón indiscutido, mientras que este año se ha producido una caída del 35%. Algo que empieza a preocupar tanto a Dana White como a los aficionados. El contrato de los siete mil millones de dólares de Paramount+ en los próximos siete años por los derechos televisivos de la mayor promotora de artes marciales mixtas (MMA) del mundo no ha podido llegar en un momento más bajo con respecto a la disputa de cinturones indiscutidos. No obstante, la compañía ha certificado un año de crecimiento gracias a la materialización del evento en el jardín sur de la Casa Blanca, aunque supuso un acontecimiento que dio pérdidas económicas. Las diferentes lesiones de los monarcas de las divisiones de la UFC han relegado a la compañía a un año alejado de peleas por títulos indiscutidos. Como solución, la promotora dirigida por Dana White ha utilizado, como es habitual, los cinturones interinos para intentar que las respectivas categorías de peso sigan la rueda de la competición. En este año, manteniendo el promedio, han ocurrido dos: el enfrentamiento entre Justin Gaethje y Paddy Pimblett a principios de año por los problemas personales de Ilia Topuria y el pleito entre Ciryl Gane y Alex Pereira en UFC Freedom 250 debido a la lesión ocular del campeón Tom Aspinall. Con todo, los grandes perjudicados empiezan a ser los aspirantes al cinturón. Cuando un campeón no compite, la división pierde movimiento. Por tanto, los peleadores clasificados en los puestos altos del ranking tienen que acabar enfrentándose entre sí para mantenerse activos, arriesgando su posición en la clasificación antes de recibir la oportunidad titular. Esto hace que una derrota les pueda alejar del cinturón durante meses, incluso después de haber acumulado méritos para disputarlo.

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