Las caras al terminar el estreno europeo del Getafe en el Coliseum eran un poema. Ni los más pesimistas podían esperar un desenlace como el que se produjo en el choque de la segunda jornada de la Conference League ante el Lugano, por mucho que el rival fuera el actual líder de la liga suiza. Una derrota por goleada (2-5) que complica el futuro del conjunto azulón en la competición continental, con solo un punto tras dos partidos, y ha abierto profundas grietas entre el banquillo, el vestuario y el palco. Todo comenzó a resquebrajarse sobre el terreno de juego, con una primera parte desastrosa de los locales pese a adelantarse en el marcador. Los suizos se vinieron arriba y ya no dejaron escapar el triunfo en el segundo acto, provocando la decepción y el enfado de la afición local, que personalizó perfectamente después el entrenador José Bordalás en la sala de prensa, cargando contra la actitud de su equipo pero también contra la directiva del club y su planificación deportiva . «Me siento, no frustrado, pero sí engañado de alguna manera, porque no se ha cumplido lo que se me ha ido prometiendo año tras año y estoy bastante enojado. Quiero mucho al Getafe, quiero mucho a esta afición y esto es muy doloroso», se desahogó el técnico alicantino. «De este partido no me quedo con nada. Estoy muy enfadado. No podemos encajar cinco goles en casa y pensar que no pasa nada». El entrenador del Getafe analizó la debacle de su equipo no como un accidente puntual sino como una consecuencia de una mala planificación deportiva en una campaña en la que el quipo azulón tendrá un calendario más cargado precisamente por su participación en la Conference League. «Yo lo venía avisando desde el mes de mayo: iba a ser una temporada de mucha exigencia, muy dura, muy difícil. Iban a llegar estos momentos donde teníamos que jugar un partido cada tres días y se ha demostrado que no tenemos plantilla para ello», explicó. « Me decían ‘tranquilo, tranquilo’… pero bueno el que está sufriendo en el banquillo es José Bordalas, ¿no? . Y mi imagen queda deteriorada con partidos como el de hoy». «Tenía que dar descanso a jugadores que venían jugando todo, que estaban ya con muchos minutos y con riesgo de lesión, pero me he visto obligado a sacarlos en el descanso puesto que el ridículo era patente y podía ser mayor», explicó. « Hoy se ha demostrado que la plantilla está descompensada . No aprovecho ahora un mal resultado; lo llevo avisando desde mayo. Ha sido evidente que no nos da, no para tres competiciones, sino ni siquiera para una». El incendio no concluyó sin embargo con las palabras del técnico, que un día después han encontrado respuesta en Ángel Torres, presidente del club , que ante un micrófono de la Cadena SER contestó tajante a Bordalás, aunque también restando importancia a sus palabras. «Tenemos una de las mejores plantillas que hemos tenido», aseveró el mandamás azulón, que reconoció que no había hablado con su entrenador y que en ningún momento le había engañado durante su renovación. «Él ha firmado porque ha querido. De todas maneras tiene la puerta libre… Si tan malos somos… ¿qué le vamos a hacer? Esto es el Getafe . Lo que no entiendo es qué hace aquí si está tan a disgusto. Decir que yo le he engañado… Hay que tener la cara como el cemento para decirme eso a mí después de 30 años, que no lo engañé a él ni a nadie. Yo lo que te digo es que tiene que respetar a los futbolistas igual que los futbolistas le respetan a él. No voy a entrar en una guerra de declaraciones». Pese a este aparatoso choque entre banquillo y palco, Torres restó importancia al asunto y confirmó que el club no tomaría ninguna medida. «Es que no es ningún drama. Él piensa una cosa y ahora los futbolistas le van a demostrar que está equivocado y punto . Y a trabajar. Lo que hay que hacer es ganar en Bilbao y ya está», concluyó. Ahora queda por ver si los jugadores señalados por el técnico y el vestuario azulón en su conjunto también consideran el asunto zanjado o si la herida sigue abierta.