Con el escrutinio de los votos casi completada, Benjamín Netanyahu y Gadi Eisenkot clamaron victoria en las elecciones de Israel y mostraron su intención de liderar el próximo gobierno de Israel. Sus palabras contrastan con los resultados que arrojaron las urnas y que dibujan una cámara en la que ninguno de los bloques alcanza los 61 asientos necesarios para formar gobierno. Netanyahu necesita atraer a diputados de los partidos opositores, algo que ya ha conseguido en el pasado. A Eisenkot solo le salen las cuentas con el apoyo de los partidos árabes, representados por la Lista Conjunta y Raam, de corte islamista, que han logrado un resultado histórico y han pasado de 10 a 19 escaños para convertirse en la… Ver Más