Saltar al contenido
Edición en español Jueves 29 de octubre de 2026

EEUU avanza para integrar nuevos misiles hipersónicos Blackbeard en sus cazas F-16

Cortesía

 

La incorporación de nuevas armas hipersónicas a aeronaves de combate de cuarta generación comienza a tomar forma en Estados Unidos, con el objetivo de ampliar las capacidades de ataque de su flota. La Fuerza Aérea de EE.UU. adjudicó a la compañía Castelion un contrato para iniciar los trabajos de integración del misil Blackbeard en los cazas F-16 Fighting Falcon, una decisión que extiende a esta plataforma un programa que ya avanzó con la Armada y sus F/A-18 Super Hornet. El anuncio fue realizado por la compañía el 26 de octubre, aunque todavía no se difundieron detalles sobre el cronograma de los trabajos ni sobre las etapas previstas para completar la adaptación.

Por Zona Militar

El Blackbeard es un misil hipersónico propulsado por cohete y basado en una configuración de tipo boost-glide, que combina una fase inicial de aceleración con un desplazamiento a alta velocidad hacia el objetivo. El arma fue concebida para efectuar ataques de largo alcance contra blancos terrestres y marítimos, con un alcance declarado cercano a las 500 millas, equivalente a unos 805 kilómetros. Uno de los principales objetivos del programa es obtener un sistema de menor costo unitario que otras armas hipersónicas, mediante métodos de fabricación orientados a la producción industrial y una mayor integración de los procesos de desarrollo. Sin embargo, Castelion todavía no publicó el precio por misil ni precisó el volumen de fabricación que podrá alcanzar.

Blackbeard. Cortesía

 

La iniciativa para incorporar el Blackbeard a los F-16 se suma a los trabajos que la compañía desarrolla con la Armada estadounidense para adaptar el armamento a los F/A-18 Super Hornet. En septiembre, la Escuadrilla de Pruebas y Evaluación Aeronaval 23 de la Marina realizó ensayos de transporte y separación del misil en la Estación Aeronaval de Patuxent River, Maryland, con el propósito de validar su compatibilidad con la aeronave y evaluar su comportamiento durante el vuelo. Las pruebas permitieron avanzar en la integración del sistema, aunque no implicaron el lanzamiento del arma. La Armada ya había seleccionado al Blackbeard dentro de su programa Multimission Affordable Capacity Effector (MACE), orientado a desarrollar un misil hipersónico asequible y de dimensiones similares a las de un AIM-120 AMRAAM.

El avance con los F-16 también se inscribe en una estrategia de inversión de la Fuerza Aérea, que destinó cerca de US$ 21 millones a la investigación y el desarrollo del Blackbeard, a los que se sumó una modificación contractual por US$ 16,4 millones en septiembre. Los acuerdos vigentes contemplan actividades de desarrollo hasta junio de 2028 y también incluyen trabajos para evaluar la compatibilidad del misil con los F-35A. La elección de los F-16 resulta relevante por el tamaño de la flota estadounidense, que supera las 600 aeronaves de este modelo. Al igual que los F/A-18, estos cazas de cuarta generación pueden transportar armamento externo sin las mismas restricciones asociadas a la preservación de las características furtivas de los aviones de quinta generación, lo que ofrece otra alternativa para ampliar la capacidad de ataque disponible.

Lea más en Zona Militar

Clique aqui para ver articulo original