Saltar al contenido
Edición en español Jueves 5 de noviembre de 2026

OpenAI cedió al rechazo electoral y fijó pacto comunitario para sus cuestionados centros de datos

Las grandes tecnológicas invirtieron billones de dólares en centros de datos en Estados Unidos. (REUTERS/Shelby Tauber/File Photo)

 

La tecnológica OpenAI presentó este jueves un nuevo marco regulatorio y una serie de compromisos comunitarios para el desarrollo de sus centros de datos, tras el contundente rechazo de los votantes estadounidenses a la expansión desmedida de estas infraestructuras en las elecciones de mitad de mandato.

El documento, titulado ‘Pacto Nacional con la Comunidad’ y acompañado de una propuesta legislativa dirigida a los reguladores, busca responder al descontento ciudadano por el impacto ambiental, el consumo hídrico y el alza en las tarifas energéticas.

“El pacto establece qué pueden esperar las comunidades de OpenAI en los futuros centros que poseamos y operemos. Por su parte, el marco de políticas propone directrices para garantizar que el desarrollo de estos centros ofrezca a las comunidades una voz significativa, proteja a las familias de nuevos costes y permita que los beneficios económicos de la IA se distribuyan de forma generalizada”, indicó la compañía creadora de ChatGPT en su comunicado.

Las elecciones de medio término en Estados Unidos dejaron al descubierto que la expansión de los centros de datos de inteligencia artificial choca con un rechazo ciudadano que ya tiene peso electoral. (REUTERS/Nathan Howard/File Photo/File Photo)

 

El martes, los estadounidenses expresaron un contundente rechazo a los centros de datos en las urnas. De 41 iniciativas locales sometidas a votación en 10 estados, los electores respaldaron restricciones o rechazaron medidas a favor del desarrollo en todos los casos, salvo en uno, según un análisis de Ballotpedia y datos adicionales recopilados por la CNBC el miércoles.

Bajo estas nuevas directrices, la creadora de ChatGPT se comprometió a asumir el costo íntegro de la electricidad y de la infraestructura de red requerida para abastecer a los centros que posea y opere, protegiendo así a las familias de sobrecostos en sus facturas.

Asimismo, la empresa aceptará reducciones voluntarias de suministro eléctrico en momentos de alta demanda.

La compañía prometió, además, consultar a las comunidades antes de iniciar las obras, publicar datos periódicos sobre consumo de agua y energía, realizar estudios independientes de ruido y limitar el uso de acuerdos de confidencialidad (NDA) con funcionarios locales. Estos pactos secretos habían generado fuerte malestar social al ocultar los detalles de los proyectos.

EFE

Clique aqui para ver articulo original