Una pasajera que hacía la ruta entre Manchester y Tenerife esta semana «montó un pollo» al personal de Ryanair porque le llamaron la atención al emplear en el vuelo un cigarrillo de vapor. El suceso se produjo veinte minutos antes del aterrizaje en la isla canaria.
La pasajera comenzó a insular al operador de cabina porque defendía que su esposo se negara a apagar su cigarrillo electrónico. Aparentando conocer la norma internacional sobres seguridad en vuelos comerciales, pidió hablar con el piloto. Para ello, aseguró ser empleada de Easyjet, la aerolínea de origen británica de precios lógicos.
Al parecer, la pasajera habría consumido alcohol en el avión. Los pasajeros, indignados, salieron en defensa del personal de Ryanair. Al tiempo, la turista empezó a lanzar maldiciones al vuelo y a la compañía. Los niños, asustados. Entretanto, el vuelo en fase de descenso para llegar a Canarias.
Un pasajero ha dicho a la prensa británica que «estaba realmente borracha durante todo el vuelo y la tripulación de cabina siguió sirviéndole alcohol, gritando y dienco que trabajaba para EasyJet»
Al llegar a Tenerife y representar una amenaza para el resto de los pasajeron, fueron los primeros en salir del avión al llegar a Tenerife. No se sabe si fueron puestos a disposición policial.
La supuesta empleada no quiso usar el cinturón de seguridad. Easyjet ha afirmado esta semana que no tiene pasajeros que responsdan a esa descripción. La mujer era de Liverpool.