El presunto autor del crimen perpetrado en la madrugada del domingo en el bar de la localidad vallisoletana de Castrillo-Tejeriego, Manuel M. B., de 32 años, ha pasado en la mañana de este martes a disposición judicial, para declarar ante el juez de guardia. Lo ha hecho tras más de 48 horas detenido en dependencias de la Guardia Civil, después de ser arrestado sobre las 10.10 horas del propio domingo cerca de su vivienda, en el barrio de Delicias en Valladolid capital.
Los agentes lo esperaban ocultos después de que el joven huyese en su vehículo del lugar del crimen. Con él se llevó el arma con el que disparó, dejando un muerto y tres heridos. Una escopeta de caza –tenía licencia de armas en vigor y permiso de cuatro armas de fuego– que los agentes siguen buscando, pues no la llevaba consigo cuando fue detenido. No encontrarla es uno de los motivos que han prolongado su detención en la Comandancia de la Guardia Civil de Valladolid.
Todo ocurrió poco antes de las 6 de la mañana del domingo en el único bar de Castrillo-Tejeriego, una localidad de unos 200 habitantes a menos de 50 kilómetros de Valladolid. Al parecer, tras una discusión entre el presunto homicida y los otros clientes, Manuel se fue a la casa familiar que tienen en el pueblo, cogió el arma, regresó al local y disparó, causando la muerte de dos disparos a bocajarro a Félix, un hombre de 46 años que estaba en el establecimiento. Además, dejó heridos a otros tres clientes, mientras que otro resultó ileso.