La nebulosa frontera entre el humor y la corrección política, eterno debate inconcluso, vuelve a escena. Este vez, el blanco de la discusión sobre el material del que deben fabricarse los chistes la ha protagonizado Rober Bodegas. El cómico gallego, miembro del popular dúo Pantomima Full, se ha visto forzado a retirar un monólogo sobre la comunidad gitana tras recibir de parte de «personas ofendidas», dice, «más de cuatrocientas amenazas de muerte».
A través de un comunicado publicado la pasada noche en Twitter, el humorista lamenta el impacto que han tenido sus chanzas en las redes, ahora en estado de ebullición entre los que defienden la libertad de Bodegas (del humor, en definitiva) y los que creen que sus bromas en el show del canal Comedy Central rebasaron la línea de la discriminación racial.
«Quiero pedir disculpas públicamente a todas las personas que se hayan sentido ofendidas. Tanto entre su comunidad como fuera de ellas», se ha retractado Bodegas, pese a que asume que «la provocación forma parte de mi trabajo y que por ello las reacciones al mismo siempre suelen polarizarse».
COMUNICADO: pic.twitter.com/kxJMgcUv8v— Rober Bodegas (@roberbodegas)
26 de agosto de 2018En la nota, que ha sido compartida ya por medio millar de usuarios de la red social, el cómico reconoce que siempre ha habido posiciones «encontradas» respecto a «otras temáticas» del show, aunque «no de este modo». «A mí personalmente no me ofende ningún chiste, ya ataque a mi procedencia, físico, valores o creencias, más allá de encontrarlo más o menos gracioso y/o certero, pero comprendo que no todo el mundo afronta el humor de la misma manera», ha agregado.
La reflexión del monologuista da por sentada que «no hay que esperar pedagogía ni didáctica en la comedia cuando se dirige a personas adultas», pero a continuación añade que las circunstancias en las que se ha visto envuelto le han hecho dar un paso atrás: «En vista de las más de cuatrocientas amenazas de muerte recibidas en estos días por personas ofendidas, así como la organización de batidas para buscarme y servir venganza, además de miles de insultos, veo y comprendo el error cometido»
En su anuncio, que ha despertado por igual la reacción de partidarios y detractores, Bodegas también se ha comprometido a no poner «a disposición de las autoridades» las amenazas si el asunto se da por zanjado de manera cordial».
Chistes de payos
Algunos de los extractos del polémico monólogo todavía circulan por las redes, en una muestra de que el humor en Internet es un campo casi imposible de cercar. En ellos, el miembro de Pantomima Full comenta con la jocosidad propia de la escena que «ya no se pueden hacer chistes de gitanos» en la televisión. «Me parece bien. Han pedido que no hagamos chistes, y lo estamos cumpliendo, y nosotros pedimos que vivan acorden a nuestras reglas sociales y necesitan tiempo» ironiza, para carcajada general del público.
Los ‘chistes de payos’ de Bodegas es otro de los flancos por los que está recibiendo un aluvión de críticas. Considerados por algunos internautas como una muestra de racismo encubierto, Bodegas juega al humor inverso con una persona no gitana que es detenida en coche por la Guardia Civil, «y tiene seguro, tiene ITV, y le dicen, continúe»; o a un «trabajador que va a un polígono por la mañana y no vende droga (…) trabaja ocho o nueve horas y se va»; e incluso al joven que «en el día de su boda no le mete un pañuelo» en los genitales a su mujer.