¿Barco hospital o Caballo de Troya Chino? Buque espía y de control llega a Venezuela

Bajo la fachada de un barco hospital, China envia a Venezuela un buque espía.

 

 

!Comenzó la invasión! Maduro cambia soldados cubanos por chinos…..

By: Juana de Arco

El barco hospital de China enviado a Venezuela está ahí, según ha confirmado un patriota cooperante por tres razones: la primera para proporcionar relaciones públicas; la segunda para proteger los intereses de China en Venezuela actuando como una base para sus agentes de inteligencia y dificultar la “supuesta” invasión de los EE. UU. Al país suramericano. Al final del día se trata de que China no confía en Maduro y sus amigos cubanos y necesita resguardar sus interéses económicos en Venezuela.

Un buque hospital chino atracó este sábado en uno de los principales puertos de Venezuela, La Guaira, donde su personal brindará atención médica gratuita a los venezolanos. El barco ‘Arca de la paz’ de la Armada china, comisionado en 2008, cuenta con 300 camas, ocho salas de cirugía y un helicóptero de evacuación médica.
El buque fue escoltado por el patrullero oceánico PO13 Yekuana, perteneciente a la Marina venezolana, y aviones K8W. El ‘Arca de la Paz’ permanecerá en el país durante una semana, aproximadamente. Durante su estancia, el comandante chino del barco se reunirá con oficiales militares y políticos e inspeccionará las instalaciones médicas venezolanas.

«Cooperación estratégica»

El buque llega al país como parte de la «cooperación estratégica» entre Pekín y Caracas. La semana pasada, ambas naciones firmaron 28 acuerdos de colaboración en áreas estratégicas como petróleo, minería, tecnología, educación y cultura, durante la visita de Maduro a China.

 

Según señaló Maduro en su cuenta de Twitter, Venezuela recibió el buque «con el objetivo de iniciar una Operación Estratégica Combinada Integral entre ambos países».
Resulta que el buque hospital, pertenece a la Armada China, no es un buque civil, por lo tanto obedece a órdenes dadas por un mando militar y está dotado con armas y equipos de interceptación radial, como hemos apreciado en las fotos que se han divulgado, en las que aparecen militares chinos armados y no precisamente de jeringas hipodérmicas.

Los fabulosos negocios del Imperio Chino en Venezuela:

Según un reporte del portal Confirmado, publicado el 29/06/2015, un estudio de investigación llevado a cabo por corresponsales de Reuters puso al desnudo los fabulosos negocios chinos en nuestro país, desde que en el año 2007 se firmaron los contratos de financiamiento a cambio de petróleo. El estudio se fundamentó en documentos e informes oficiales obtenidos en los dos países.

Estima el estudio que los Chinos han desembolsado unos $50.000 millones un primer tramo por $30.000 millones del Fondo Conjunto Chino Venezolano y otros $20.000 millones del Fondo Pesado a Largo Plazo. De este monto se estima que la mitad ha sido cancelado mediante el suministro de crudo que el año pasado alcanzó un volumen de 630.000 barriles diarios a precios cif en los mercados internacionales.

Los chinos están metidos en todo, sus negocios en el país suraméricano van desde la construcción de plantas eléctricas, la modernización de centrales azucareros, limpieza y dragados de vías acuáticas, la instalación de fábricas para la producción de alimentos, la manufactura de autobuses, automóviles, electrodomésticos, teléfonos celulares, computadoras personales y taladros para la industria petrolera.

 

Una buena parte de esos planes han quedado en la letra escrita de los contratos sin que se hayan materializado en perjuicio de la economía venezolana y de las divisas que se han dedicado a cancelar el suministro de bienes manufacturados desde China almercado nacional, puntualizó Juan Antonio Muller.

Puro cuento chino:
Continua Muller en su crítica a los negocios chinos en Venezuela: Haier empresa manufacturera de electrodomésticos y utensilios para el hogar se comprometió a instalar una fábrica para la producción de esos bienes en el país a un costo de $912 millones. Ese proyecto quedó en el olvido y en la actualidad en los sitios de venta del Programa Mi Casa Bien Equipada sólo se encuentran bienes de línea blanca manufacturados e importados desde China. Es decir Haier cuenta con el mercado cautivo de unos 3 millones de bienes que le ha producido en pocos años una cifra equivalente a $1.000 millones en importaciones.

El fabricante de autobuses Yutang ha vendido equipos al país por $353 millones después de haber prometido la instalación de una planta ensambladora en nuestro país. La empresa automotriz Chery Automobile Co. exportó en el año 2013 autos por $140 millones, más de lo importado por GM y Ford juntos.

La empresa de maquinaria pesada XCMG cerró una orden para exportar equipo a Venezuela por $745 millones después de haberse comprometido en el año 2011 a construir una fábrica en el país.

 

ICTV productor de taladros para la industria petrolera, después de haber realizado una inversión de $150 millones a través de nd Development Co. que poseía el 15 % de participación en una empresa mixta con el estado venezolano, ensambló 13 taladros en dos años para posteriormente dedicarse a importar 86 taladros totalmente manufacturados en la República Popular China.

Funcionarios gubernamentales han manifestado que estas críticas están dirigidas a dañar la imagen del Gobierno y señalan como positivas las actividades de ensamblaje de las empresas Huawei y ZTE fabricantes de equipos de telefonía celular o de Inspur fabricante de computadoras personales lap top.

Ninguna de las empresas mencionadas en el estudio al igual que funcionarios del gobierno venezolano se dignaron responder a las preguntas formuladas por los investigadores.

China mira con recelo financiero sus inversiones en Venezuela
Para marzo de 2018, las relaciones financieras entre China y Venezuela se tensaron “Dada la caída de la producción de petróleo en Venezuela, es natural que los bancos chinos no renueven sus créditos”, dijo una fuente de la industria petrolera china que pidió no ser identificada, consultada por El Interés.
Venezuela debe a su socio en Asia unos $19.300 millones, según una fuente de la industria financiera venezolana que ha rastreado la información con contactos en ambos países.
Cerca de $10.400 millones faltan por pagar de un préstamo a largo plazo que en 2010 se firmó por $20.000 millones, según esos datos. Otros $8.400 millones se adeudan en un mecanismo de financiamiento que entrega, en tres tramos renovables, unos $5.000 millones cada vez que terminan de pagar esos montos con crudo, indicó la fuente.
La política que China sostiene es no aportar más dinero hasta que Venezuela cancele los antiguos préstamos y, por ahora, el saldo pendiente en ambos esquemas de crédito se mantiene desde que solo cubre el pago de intereses, un método que las partes deben revisar el próximo mes.
“Hasta el momento, la cooperación avanza sin contratiempos”, dijo el Ministerio de Asuntos Exteriores de China en una comunicación enviada vía fax. “China continuará llevando a cabo una cooperación pragmática con los venezolanos en todas las áreas”, agregó sin dar más detalles.
Venezuela, la nueva Zimbabue
Una fuente diplomática en China vinculó el caso venezolano con lo sucedido con Zimbabue, cuando Pekín no mostró mayor remordimiento al dejar de dar soporte al ex presidente Robert Mugabe una vez que observó que su tiempo había terminado.
Mugabe fue expulsado después de un gobierno de 40 años que tras una hiperinflación dejó la economía en ruinas.
A China no le preocuparía abandonar a Maduro como lo hizo con Mugabe cuando fue derrocado, dijo la fuente familiarizada con el pensamiento chino sobre Venezuela, pero no espera que el gobierno de Pekín tome un papel activo para expulsarlo.
“China observa a Venezuela como otro Zimbabue, un caso donde obtuvo un pobre retorno a su inversión”, dijo esa fuente en Pekín.

China le cierra el grifo a Maduro

Para junio del presente año,  El País publicó que el gobierno chino había cesado abruptamente la concesión de préstamos a Venezuela coincidiendo con el deterioro de la crisis económica y política del país latinoamericano. Por primera vez en prácticamente una década, los bancos institucionales chinos no prestaron nuevo crédito a Caracas el año pasado ni en lo que va de 2018, un indicador que, según las fuentes consultadas, responde a la creciente preocupación del gigante asiático sobre la sostenibilidad de sus inversiones y la capacidad del Gobierno de Nicolás Maduro de devolver lo prestado.

Pekín, a través del China Development Bank (CDB) y el Eximbank, ha concedido a Venezuela préstamos valorados en 62.200 millones de dólares entre 2005 y 2016, según datos del informe anual del centro de estudios Diálogo Interamericano, convirtiéndose en el principal acreedor de un país que ha visto cerrado su acceso a los mercados financieros internacionales. Caracas, que prometió devolver los préstamos en cargamentos de petróleo, se ha encontrado con serias dificultades para hacer frente a sus obligaciones en los últimos años ante la caída del precio del crudo y la cada vez menor producción de su petrolera estatal, Petróleos de Venezuela (PDVSA).

La entidad en la que trabaja ha reducido rápidamente su exposición al país: 5.000 millones de dólares prestados en 2015, 2.200 millones en 2016 y cero en 2017. Tampoco han trascendido nuevas operaciones en lo que va de año, pero los expertos dudan que las haya. “Difícilmente se enviará más dinero hacia Venezuela a no ser que cambien mucho las cosas”, explica un gestor familiarizado con la operativa del Fondo de Cooperación entre China y América Latina.
Las dificultades de Venezuela para repagar los préstamos a China se entreven en la caída del valor de los suministros de petróleo por parte de PDVSA al país asiático: si en 2014 se habían despachado a Pekín barriles de crudo por valor de 14.371 millones de dólares, en 2016 la cifra cayó hasta los 5.803 millones de dólares, según datos de la propia empresa.

Maduro pidió “CACAO” a los chinos:

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, llamó en fecha reciente a los inversores chinos a que crean en Venezuela en un foro de negocios que se celebró este mes de septiembre de 2018 en Pekín en el que cerca de dos centenares de empresas busca nuevos lazos comerciales entre ambas naciones.
“Yo invito a los inversionistas chinos a que crean en nuestra patria Venezuela, a que inviertan en nuestra patria”, apuntó el mandatario en este foro celebrado en la sede del Consejo Chino para la Promoción del Comercio Internacional (CCPIT).

 


Ante un grupo de empresarios de 124 compañías chinas y 49 venezolanas, Maduro ratificó “todo el apoyo para promocionar y proteger de manera especial las inversiones chinas” en Venezuela y “para proteger y promocionar de manera especial las alianzas comerciales y económicas entre las empresas privadas y públicas” de ambos países.
Este foro se enmarca en la visita oficial del mandatario al gigante asiático que arrancó ayer, “una jornada histórica, profunda y muy exitosa”, apuntó el presidente, gracias a la firma de acuerdos de cooperación en materia petrolera, de minería, economía, seguridad, tecnología y salud; reseño el portal Banca y Negocios.
Algunos de estos acuerdos, comentó hoy el mandatario, incluyen el intercambio “en el mediano plazo” de un millón de barriles de crudo y “la producción de oro de manera conjunta”
Con estos nuevos compromisos Maduro pretende paliar la acuciante crisis económica que atraviesa el país sudamericano, algo que puso de manifiesto ayer en su encuentro con su homólogo chino, Xi Jinping, a quien pidió un aumento de la cooperación bilateral “para recuperar la estabilidad económica”.

 

 

“He recibido todo el apoyo de la República Popular China para el impulso del Programa de Recuperación Económica crecimiento y prosperidad que Venezuela ha activado y para la dinamización de nuestras relaciones comerciales y financieras que hemos logrado construir en estos años”, apuntó hoy el líder venezolano.
En el foro se inauguró además un comité empresarial binacional con el que se espera poner en marcha “una nueva dinámica de aceleración y profundización de las relaciones bilaterales” entre los dos países, explicó Maduro.
El mandatario fue recibido en el foro por Gao Yan, la presidenta del CCPIT, una organización que agrupa a empresas con el objetivo de promocionar la inversión extranjera en China.
Maduro también firmó un memorando de entendimiento por el que el país suramericano se suma a la ambiciosa iniciativa de las Nuevas Rutas de la Seda, segundo país suramericano tras Uruguay que realiza esta declaración oficial.
Ese programa, que los observadores comparan con el “Plan Marshall” estadounidense de la Segunda Guerra, descansa en millonarias inversiones chinas en obras de transportes y telecomunicaciones en todo el planeta.
“Hemos firmado acuerdos en el Palacio del Pueblo Chino que abren paso a nuevas asociaciones estratégicas entre ambos países. China y Venezuela hacen historia en el establecimiento de sinceras relaciones que persiguen el beneficio mutuo de nuestros pueblos”, apuntó hoy el mandatario venezolano a través de la red social Twitter.

La verdad, verdadera tras bastidores:

Además, el gobierno de Nicolás Maduro dejó que China metiera las manos en el Arco Minero. En 2017, ambos países firmaron un acuerdo para “fortalecer las actividades mineras”. En ese entonces se habló de la cantidad de 580 millones de dólares, de los cuales 400 millones de dólares serían parte de la “alianza estratégica” con tres empresas importantes chinas en la zona minera más importante del país.

El petróleo ya no es de los venezolanos, pues estiman los analistas, que el país petrolero dejará de ser un exportador neto de petróleo al cabo de un año, pues la producción ya alcanzó el mínimo histórico de 1, 5 millones de barriles diarios, a lo que debe restarse, obligatoriamente, el consumo interno, los compromisos contraídos con China, y las islas del Caribe, que en total, dejan a lo sumo unos 400 mil barriles diarios que PDVSA puede facturar de contado.

 

La destrucción socialista de PDVSA, lo disfrazan señalando que, “Hemos conseguido la autorización de inversión directa por parte del Banco de Desarrollo de China en el aumento de la producción de PDVSA por más de 250 millones de dólares y estamos ya poniendo en marcha financiamientos específicos en el marco de un crédito especial que el Gobierno de China está entregando a Venezuela por 5.000 millones de dólares para proyectos de inversión directa en la producción”, dijo en una declaración el Ministro de Economía y Finanzas, Simón Zerpa.
Zerpa se encuentraba en China participando en una reunión bilateral, desde donde anunció el financiamiento para reactivar la producción petrolera, que viene de un severo declive que la ha colocado en cerca de 1,5 millones de barriles diarios, en comparación con los 3,5 millones de hace cinco años.
Por su parte, el ahora opositor al régimen de Maduro, el expresidente de Pdvsa, Rafael Ramírez, aseguró que el Gobierno del presidente Nicolás Maduro vendió parte de la estatal petrolera a los chinos, al entregar 9,9% adicional de las acciones de la empresa mixta Sinovensa, hecho que considera aún más grave porque se realizó sin consultar antes al Poder Legislativo.
“Debió pasar por la Asamblea Nacional o la Asamblea Nacional Constituyente, porque Pdvsa no está facultada para ceder participación suya en ningún proyecto. Esto es una privatización. Esto ya paso en Petromonagas con Rosfnet”, destacó.
Destaca quien fuera presidente de la estatal petrolera entre 2004 y 2014, que el problema radica en que al darle a un socio 49,9% de las acciones, realmente dejas de controlar el negocio. “El concepto de control pasa porque puedas colocar en puestos claves como finanzas, planificación y producción a tu gente. Con 49,9% no puedes tomar decisiones por ti solo”. Señala que por esa razón, en las empresas mixtas constituidas en su gestión, con el apoyo del entonces presidente Hugo Chávez, Pdvsa siempre se reservó 60% del paquete acciones.
Por su parte, la vicepresidenta de la República, Delcy Rodríguez, sostuvo reuniones de trabajo con ejecutivos de la China National Petroleum Corporation (Cnpc). El día antes, el presidente de la República anunciara que el plan era elevar la exportación de petróleo a China en un millón de barriles diarios, para ello la inversión de $5.000 millones y el tutelaje que, en predios de Pdvsa admiten, tendrá ahora Cnpc.
Precisamente Ramírez recuerda que Chávez les enfatizaba que debían evitar las ilusiones ideológicas con los chinos, porque según el fallecido expresidente, mientras los chinos iban de izquierda a la derecha, Venezuela, bajo su gobierno, era un tren que se movía de la derecha a la izquierda. “Los chinos más que una afinidad ideológica, ven a Venezuela como una fuente de petróleo para su desarrollo”. Sin embargo, aclara que siempre encontraban un punto en el que se cruzaban ambos países para tener propósitos comunes.
Entre las iniciativas conjuntas estuvo la construcción de tres refinerías y la compra de supertanqueros con capacidad de transportar 2 millones de barriles, para abastecer el mercado chino.
Pero el relato de Ramírez indica que no siempre fueron unas fáciles negociaciones. “El gran problema que yo tuve con los chinos es cuando hicimos el proceso de valorización de las refinerías, ellos nos estaban pidiendo descuento (en el precio del barril de petróleo). Yo me opuse. A mí me parecía un abuso de la empresa. Las empresas chinas son capitalistas. Yo les decía que cómo un país tan rico como China nos iba a escamotear a nosotros ese dinero”.
El expresidente de Pdvsa afirmó que la oficina que tenían en Viena, con Bernardo Moomer como director, vigilaba que las ventas no se hicieran con descuento. Cree que esa situación cambió con la presidencia en la estatal petrolera de Asdrúbal Chávez, quien era proclive a darle descuento a los chinos.
Sobre el anunciado préstamo de los chinos al Gobierno de Maduro, Rafael Ramírez tiene algunas dudas, porque asegura que la cancillería china no ha comunicado al respecto. No obstante, enfatiza que esos recursos forman parte del Fondo Chino y estarían atados a la entrega de ese 9,9% de Sinovensa.
“Ese es un tramo revolvente del Fondo Chino. En la medida de que pagues tendrá el Gobierno acceso a otros $5.000 millones”, expone, antes de agregar que esa es una cantidad muy pequeña para las necesidades del país.
Señala que se requieren unos $40.000 millones, dinero que cree no hay que pedir prestado a nadie, solo basta elevar la producción a los niveles de 2014, 3 millones de barriles diarios, cantidad en la cual asegura dejó la producción de Pdvsa en septiembre de 2014, cuando lo destituyeron. Hoy Venezuela solo pone en el mercado interno y externo 1,2 millones de barriles diarios. Con información de El Pitazo y Tal Cual.
Al final el buque militar, no es más que un caballo de Troya al estilo chino, que busca introducir militares en Venezuela, por la desconfianza creciente del gobierno de China sobre Maduro; y de esta forma asegurar sus cuantiosas inversiones en el país. ¿Veremos a los chinos dando órdenes desde Miraflores?

Author: Pablo Perez