Santiago.-La advertencia que hace la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT), de retirar de las calles los vehículos utilizados por vendedores ambulantes, para comercializar producto, debe ser un plan destinado a obligar a los alcaldes a construir nuevos mercados y plazas, para atender la demanda de la población. Esta práctica que se ha convertido en una costumbres en las principales ciudades del país, permitido por las autoridades municipales, llamadas a garantizar la limpieza y el orden en los municipios urbanos, mochos de ellos bajo el alegato de que son padres de familias. En esa permisibilidad se conjugan dos elementos fundamentales, que son el clientelismo político y la debilidad institucional que permea en la República Dominicana, debido a que esta personas operan sus negocios, obviando el derecho que tienen los conductores a desplazarse por las vías, sin obstáculos. De manera que esta…