Feliz día para tod@sHace tiempo que pretendía hacer esta columna pero no me había tomada el chance de analizar bien la situación. Se trata de las invitaciones que hacen algunas empresas o en su defecto agencias de relaciones públicas, quienes muchas veces deciden a quienes invitar. Y precisamente el tema de a quien invitar es algo muy personal y particular de cada compañía o empresa, lo que se decide muchas veces por la categoría del medio al que pertenecen. Por ejemplo un espectáculo artístico de seguro no le va interesar para cobertura a un programa de economía o política, sencillamente porque no es su «target». Lo cierto es que si usted no fue invitado a un encuentro no debe, primero ni sentirse mal porque no fue incluido en la lista y mucho menos llamar para mendigar boletas o entradas. Otros «sin ton ni son» se aparecen a la puerta de la actividad para que los dejen entrar, mucho peor…