En los Estados Unidos, hace ya 10 años, aconteció lo que se conoció como la explosión de la burbuja inmobiliaria, que dio inicio a la crisis financiera mundial del 2008. Esta crisis se caracterizó por la asunción excesiva de riesgos por parte de los grandes bancos estadounidenses. Los bancos, de manera irresponsable, empezaron a dar créditos hipotecarios de alto riesgo crediticio, solo con la idea que convertirlos en paquetes estructurados de hipotecas que fueron vendidos masivamente como derivados financieros. Tal como argumentó en su momento el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, en su teoría de la Asimetría de la Información, quienes compraban estos instrumentos no estaban conscientes del riesgo que estaban asumiendo, ya que desconocían que estos productos estaban repletos de hipotecas basura. Estos hechos pudieron orquestarse gracias a un sistema de supervisión laxo y totalmente desregulado. En el año de 1999, la ley Glass-Steagall, que…