William Hoehn y Brooke Crews, dos estadounidenses antaño pareja, están siendo juzgados por el asesinato de Savanna Greywind, una mujer de 22 años embarazada de ocho meses a la que presuntamente abrieron el vientre para robarle a su bebé el pasado agosto en Dakota del Norte, en Estados Unidos.
Hoehn ha negado los hechos y ha asegurado que cuando llegó a su casa encontró a Crews en el baño, donde había restos de sangre. Su por entonces pareja le mostró al bebé y, según su versión, le dijo: «Esta es nuestra familia».
Sin embargo, Hoehn fue acusado de agarrar el cuello de la víctima con una cuerda mientras Crews le abría el vientre y sacaba al bebé de sus entrañas. La joven murió desangrada y su cadáver se encontró en un río, envuelto en plástico.
Milagrosamente, el niño logró sobrevivir.