El militante del grupo de protesta ruso Pussy Riot, Piotr Verzilov, hospitalizado en Berlín desde el domingo, fue «muy posiblemente» víctima de un envenenamiento de origen desconocido, pero se encuentra hoy fuera de peligro, según han anunciado médicos alemanes este martes.
Los análisis médicos realizados en Berlín, como los de los médicos de Moscú, sugieren un «muy posible caso de envenenamiento», ha señalado Kai-Uwe Eckardt, médico en el hospital de la Caridad en Berlín, durante una rueda de prensa.
«Se encuentra fuera de peligro», ha añadido, aunque esté todavía en cuidados intensivos. Está consciente y puede hablar.
El militante, de 30 años, que también tiene la nacionalidad canadiense, llegó en un estado considerado «grave» a Berlín, a bordo de un avión que aterrizó durante la noche del sábado al domingo. Iba acompañado de miembros de su familia y llegaba de un hospital de Moscú.
Sus familiares denunciaron un intento de asesinato por envenenamiento, un castigo por haber saltado al estadio durante la final de la Copa del Mundo de Fútbol en Rusia.
«Parto del principio de que ha sido víctima o bien de un acto de intimidación o bien de un intento de asesinato» por envenenamiento, declaró a «Bild» su esposa, Nadeja Tolokonnikova, de la que vive separado.