Feliz día para tod@sSi aquella compañera de estudios de hace tantos años, soy matrícula 1996 de la carrera de Comunicación Social de UTESA, estuviera leyendo esta columna me haría muy feliz. Recordar aquel episodio que esa joven mocana protagonizó con el comunicador Pablo Ross todavía me crea cierta sensación de asco y asombro. Y lo del título de esta columna responde precisamente a que aquella joven fue una de las tantas víctimas de Ross acosada de manera premeditada y con alevosía por el comunicador. Tanto mi compañera de aquel entonces, la periodista Wendy Almonte y yo recordamos a la perfección cuando, Smerling, me parece que ese era su nombre, nos narraba lo vivido con Pablo Ross en una cabina de radio. Muchas de sus compañeras le aconsejamos que lo denunciara en aquella ocasión, sin embargo ella prefirió callar para no generar ningún escándalo. Hoy la vida y el destino se han encargado de…
