Donald Trump, con el senador Dean Heller el jueves en Las Vegas. EFE
Donald Trump, con el senador Dean Heller el jueves en Las Vegas. El jueves
El presidente hace campaña por los candidatos republicanos pintando a los demócratas como «fanáticos» y «socialistas»
Las divisiones internas entre los demócratas se están convirtiendo en un nuevo argumento político para Donald Trump, en una campaña electoral de alta tensión en la que se juega el futuro de su presidencia dentro de 40 días. El presidente de Estados Unidos se está desplazando a los terrenos más disputados para tratar de estimular a los votantes republicanos. Su nuevo argumento de campaña, desplegado el jueves en Las Vegas, Nevada, es la corriente izquierdista en el Partido Demócrata. Trump llamó a los demócratas “socialistas radicales” y “fanáticos” y dijo que «su política es loca y peligrosa». “No dejaré que Estados Unidos se convierta en la próxima Venezuela”, llegó a decir.
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