Banco Sabadell ha alcanzado hasta septiembre de 2018 un beneficio neto de 247,8 millones de euros tras ajustes producidos por las ventas de carteras institucionales y provisiones extraordinarias de la migración de TSB. Lo que, sin contar los extraordinarios producidos, representa un crecimiento del beneficio neto a tipo de cambio constante del 14,7% interanual (647,2 millones de euros).
Por su parte, el negocio bancario del grupo ha mostrado una evolución positiva en los principales mercados con un aumento del 2,2% interanual y un crecimiento del 4,4% en la comparativa trimestral.
El margen de intereses se ha situado en 2.742,7 millones de euros a cierre de septiembre de 2018 y ha representado crecimiento del 4,1% en el trimestre, y del 0,7% interanual.
Sin contar con el impacto de TSB, el margen de clientes se ha situado en el 2,75% y el margen sobre activos totales medios en el 1,71%. Excluyendo TSB, el margen de clientes a cierre del trimestre ha alcanzado el 2,67% y el margen sobre activos totales medios se sitúa en el 1,57% manteniéndose estable respecto el trimestre anterior.
Desde la entidad también han destacado el buen comportamiento de las comisiones en el trimestre, que muestran un crecimiento del 5,9% (1,8% sin considerar TSB) impulsadas por las comisiones de servicios y los menores costes extraordinarios de TSB. En la comparativa interanual, el aumento de las comisiones a tipo de cambio constante es del 8,7% (10,8% sin considerar TSB).
Los gastos de explotación recurrentes han presentado una reducción del 1,5% trimestral. Al cierre de septiembre, han ascendido a 1.985,9 millones de euros y aumentan un 1,5% interanual. Los costes no recurrentes en el año crecen hasta los 212,8 millones de euros principalmente por los costes de migración y postmigración de TSB. Y en el trimestre, los costes no recurrentes se elevan a 69,6 millones.