La marca mexicana Distroller desembarcará este mismo mes en España de la mano de Cife con la apertura de siete tiendas en Madrid, Barcelona, Valencia y Bilbao. La empresa española de distribución Cife realizará una inversión de 8 a 10 millones de euros durante dos años para introducir estos juguetes en nuestro país. Los productos se podrán adquirir a partir de la próxima semana en los locales y también estarán disponibles en la web.
Los juguetes de Distroller, que se dividen en las líneas «Neonatos» (los «Kasi Meritos»), «Chamoy amiguis» y «Virgencita plis», fomentan la «innovación, tecnología y conexión emocional con su público». Distroller, que ha revolucionado el sector juguetero en México, fue fundada en 2004 por la diseñadora gráfica Amparo Serrano a partir de sus dibujos realizados a mano.
Los «Ksi meritos» han tenido una acogida espectacular desde que se lanzaron en el mercado mexicano con más de 2,5 millones de muñecos vendidos a través de 75 puntos de venta. Con la reciente apertura de tres tiendas en Estados Unidos, Distroller continuará su estrategia de expansión en España, Panamás, Perú, Colombia y Chile.
Durante la presentación de la alianza entre Distroller y Cife en la residencia oficial de México, la embajadora de México en España, Roberta Lajous Vargas ha destacado «la internacionalización de Distroller, una empresa joven, pero con éxito», así como el dato de que las compañías españolas que han invertido en México han pasado de 4.000 a 6.000 en los últimos cinco años.
Por su parte, José Luis Villar, presidente de Cife ha explicado la elección de España como como puerta de entrada para el producto en Europa por la «madurez del mercado juguetero en nuestro país y las conexiones culturales entre España y México». Asimismo, la directora general de Cife, Vanessa Salamanca ha resaltado «la adecuación al 100% a la normativa europea de los productos de Distroller».
Las expectativas de venta en España son «altas» por la demanda que tienen estos juguetes desde hace tres años, tal y como ha explicado la CEO internacional de Distroller, Gabriela Pavón. «Escogimos España por la madurez de su mercado juguetero y las conexiones culturales entre España y México en cuanto a ideología, gustos, iodioma y humor», asegura Pavón.
Los productos, fabricados en su mayoría en China y diseñados en México, se venderán a un precio medio de 45 euros en el mercado español.