La presión internacional crece día a día en torno a Arabia Saudí desde la desaparición de Jamal Khashoggi y las autoridades del reino amenazaron con acciones «de mayor envergadura» en caso de ser objeto de alguna sanción. La hipótesis de que el periodista crítico con la casa real fue asesinado en el interior del consulado saudí de Estambul el pasado 2 de octubre gana enteros, lo que ha provocado la conmoción internacional y la amenaza de sanciones y castigos por parte de países como Estados Unidos. «Vamos a llegar al fondo del asunto y habrá un severo castigo», prometió Donald Trump en una entrevista emitida la noche del sábado por la cadena CBS. Un mensaje que no sentó nada bien a uno de sus grandes aliados en la región, que mantiene que el periodista abandonó el consulado, aunque no ha mostrado hasta ahora pruebas que lo demuestren, y se siente víctima de un complot organizado por Turquía y Catar. El Consejo del Golfo y la Liga Árabe mostraron su apoyo a Riad y se opusieron a cualquier medida punitiva.
El rechazo a cualquier amenaza por parte del reino sirvieron también de respuesta a la desbandada internacional de la próxima conferencia Future Investment Initiative, que se celebrará en Riad y que también se conoce como el «Davos del desierto». El presidente del Banco Mundial, así como las cadenas estadounidenses CNBC y CNN, la agencia Bloomberg o el diario «The New York Times» han anunciado que cancelan su asistencia en señal de castigo por la nula transparencia mostrada hasta el momento por los saudíes en el caso Khasoggi. El malestar también se trasladó a la Bolsa de Riad, que experimentó una jornada de grandes fluctuaciones y que concluyó con un descenso del 3,51%.
La comisión de investigación conjunta turcosaudí no ha ofrecido hasta el momento revelación alguna y durante el fin de semana Ankara acusó a Riad de no cooperar y de no permitir a los investigadores el acceso al consulado.
¿Enterrado en el jardín del cónsul?
Los investigadores turcos realizan filtraciones de forma anónima a la prensa cada día y todas ellas refuerzan la hipótesis de que Jamal Khashoggi fue asesinado en el interior del consulado saudí en Estambul. «Middle East Eye», portal especializado en noticias de la región, reveló que, según fuentes cercanas al caso, se plantean cavar en el jardín del edificio para comprobar si los restos del periodista han sido enterrados allí. Esta información contradice a las primeras filtraciones, que apuntaban a que Khashoggi fue descuartizado y sus restos fueron sacados del país en maletas. Algo similar ha ocurrido con la filtración sobre la supuesta grabación de lo sucedido por el reloj inteligente del periodista saudí y que finalmente fue desmentido porque ese modelo de Apple Watch no podía realizar esa función.
A la espera de conocer los resultados oficiales de la comisión conjunta de investigación establecida por turcos y saudíes, lo ocurrido en el interior del consulado saudí en Estambul el pasado 2 de octubre sigue siendo una incógnita, pero Khashoggi sigue sin aparecer.