Telefónica ha cerrado los nueve primeros meses del año con beneficios al alza. La compañía presidida por José María Álvarez-Pallete ha ganado entre enero y septiembre de 2018 un total de 2.721 millones de euros, un 11,6% más que en el tercer trimestre del año anterior, a pesar de la depreciación de algunas de las divisas con las que opera y gracias a la reducción de costes y el buen pulso comercial.
La facturación de la teleco ha caído un 7,9%, a 35.776 millones de euros, afectada por el efecto del tipo de cambio en algunos países, como Argentina y Brasil, su segundo mercado tras España. Solo la hiperinflación en Argentina resta 618 millones de euros de ingresos y 281 de resultados operativo (oibda). De hecho, sin todos esos efectos, la cifra de negocios del primer operador español crece un 2,2%. La compañía creció además en clientes de alto valor: por ejemplo, un 25% en líneas de datos móviles, un 7% en contrato móvil, un 21% en fibra óptica y un 6% en abonados de televisión de pago, hasta los 8,8 millones de hogares, además de crecer un 7% en la venta de «smartphones».
Y lo hizo tras registrar en España su mejor trimestre en diez años en términos comerciales. La apuesta por los derechos televisivos del fútbol ha permitido a Movistar registrar su mayor ganancia neta de líneas móviles en los últimos diez años y la mayor captación de clientes de fibra óptica desde el lanzamiento de «Fusión» en 2012. Esto permite al grupo crecer en los clientes de más alto valor y por tanto con un ingreso por línea mayor y reducir la tasa de abandono («churn»). La compra de esos derechos y la guerra comercial librada supone un esfuerzo en costes para la teleco; sin embargo, pese a esto y la pérdida del contrato mayorista de Yoigo y Pepephone, Telefónica España mejora sus ingresos un 0,5%, a 9.453 millones de euros, y su resultado un 1,8%, a 3.797 millones.
Con esto, Telefónica ha revisado al alza su objetivo de crecimiento anual de los ingresos del 1% al 2%. El desempeño de la teleco, en este sentido, ha sido también bueno en Reino Unido, donde opera con la marca O2 y donde ha crecido en ingresos un 2,8%, a 4.945 millones, tras ajustar sus tarifas al alza y gracias a la venta de «smartphones». En Brasil, en cambio, los ingresos el grupo caen un 17%, a 7.572 millones, por efecto de la devaluación del real, pero consigue salvar el resultado e incrementarlo con la reducción de costes.
«Los resultados trimestrales reflejan la sólida ejecución de nuestras prioridades estratégicas. En primer lugar, siguen creciendo los clientes de alto valor y su ingreso medio, con un fuerte nivel de altas netas en contrato móvil, LTE, fibra y televisión de pago. Más y mejores clientes, que unido a la estabilidad del churn, se traduce en una mayor sostenibilidad del negocio», ha valorado el Álvarez-Pallete. Telefónica ha logrado por otro lado reducir en 1.594 millones de euros en el periodo su deuda, hasta situarla en 42.636 millones d euros, lo que supone un descenso de casi el 10% en los últimos doce meses.