Trump convierte la campaña electoral en un referéndum sobre su juez

La confirmación del juez Brett Kavanaugh al Supremo de EE.UU. se ha convertido ya en parte central de la campaña electoral de las elecciones legislativas que se celebrarán en este país dentro de un mes. Mientras los demócratas se reservan la posibilidad de iniciar un proceso de recusación contra el juez si recuperan el control de la Cámara de Representantes, Donald Trump calificó ayer las acusaciones de agresión sexual contra el magistrado de «farsa». «Es una desgracia cómo le han torturado a él y a su familia», dijo ayer Trump en la Casa Blanca. «Es un jurista brillante, alguien que no ha hecho nada malo, atrapado en una farsa montada por los demócratas, que ahora quieren recusarle». Antes de que el sábado un Senado enormemente dividido ratificara el ingreso de Kavanaugh al Supremo, el presidente de EE.UU. había calificado las acusaciones de la profesora Christine Blasey Ford en su contra de «testimonio creíble».

El 6 de noviembre se renueva un tercio del Senado y la totalidad de la Cámara de Representantes. Las últimas encuestas prevén que los demócratas recuperen el control de esta última por primera vez desde 2010. Como suele suceder en este tipo de elecciones parciales, en ellas se juzga, sobre todo, la gestión del presidente. Y en este caso, Trump se enfrenta a una oposición muy motivada, que ve la elección de Kavanaugh como una seria amenaza a los objetivos del colectivo feminista.

Pero las encuestas se han equivocado antes, y los republicanos han decidido convertir el «caso Kavanaugh» en su propio caballo de batalla. Según el líder republicano en el Senado, Mitch McConnell, las acusaciones contra el juez han resultado ser «un regalo político», un ataque sin fundamento a alguien que puede darle un rumbo marcadamente conservador a la más alta instancia judicial del país, llegando a revocar la legalización del aborto. El FBI investigó las acusaciones de Ford contra Kavanaugh por un supuesto intento de violación ocurrido en 1982, cuando ambos estudiaban en el instituto, pero no halló pruebas incriminatorias. El propio Trump, quien eligió al juez para el puesto, autorizó las pesquisas después de que Ford testificara en el Senado.

Resultado previsible
Las denuncias contra Kavanaugh sólo lograron demorar la votación del Senado una semana. El resultado fue previsible: republicanos a favor y demócratas en contra, con algunas excepciones. El demócrata Joe Manchin votó a favor del juez porque representa a un Estado, Virginia Occidental, socialmente conservador y debe ser reelegido ahora. La republicana Lisa Murkowski se abstuvo y ahora es objeto de una campaña conservadora para que pierda las primarias republicanas en 2022, una iniciativa a la que se ha sumado Trump en sus mítines.

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Author: Pablo Perez