Categoría familiar, la Segunda división B se está convirtiendo en un peligroso campo de batalla para los violentos y este domingo se vivían peleas multitudinarias horas antes del inicio de dos partidos. Los bates de béisbol, los palos, las botellas y las bengalas volvieron a aparecer y a provocar minutos de pánico entre los aficionados ajenos a los incidentes. En la previa del Hércules-Castellón, la tensión se disparó hasta tal punto que la Policía Local de Alicante se veía obligada a disparar al aire para dispersar a los radicales. Miedo que también se sintió en Cartagena por una trifulca provocada por ultras del Badajoz.
La violencia empañó la jornada en la Segunda división B del fútbol español, pero los incidentes entre aficionados, por desgracia, no son una novedad esta temporada y comienzan a repetirse de manera peligrosa. «Cualquier día de estos va a pasar una desgracia gorda y luego nos llevaremos todos las manos a la cabeza», asegura a ABC el presidente de un equipo de la categoría. Hace unas semanas pudo ocurrido una tragedia en Cantabria cuando radicales de la Gimnástica Torrelavega y de la UD Logroñés se enfrentaron a palos en los alrededores del Malecón. Unas lamentables imagénes que se repitieron este domingo en Cartagena y Alicante.
En Alicante, una multitudinaria pelea entre aficionados del Hércules y del Castellón que se desarrolló en las proximidades del estadio Rico Pérez provocaba siete heridos, dos de los cuales tenían que ser trasladados a un centro hospitalario. Dos agentes de la Policía Local que se encontraban en las inmediaciones atendiendo un accidente de tráfico solicitaban rápidamente refuerzos y acudían rápidamente al escenario de la batalla campal, en la que participaron unos 60 aficionados de ambos equipos. Varios jóvenes que participaban en la pelea terminaron abalanzándose contra los policías, lo que motivó que tuvieron que utilizar sus armas y realizar disparos al aire para evitar der agredidos por un grupo numeroso de ultras.
Siete heridos y tres detenidos
Los incidentes en la previa del Hércules-Castelleón, partido del Grupo III de Segunda B, acabaron con siete heridos y tres detenidos. La Policía identificó a 55 personas, 30 aficionados de Castellón y 25 del Hércules, que van a ser propuestos para sanción por infracción a la Ley del Deporte con medida cautelar de prohibición a un campo de fútbol, y sanciones de hasta 3.000 euros. Tras la pelea en los que se vieron envueltos varios aficionados de su equipo, que fueron devueltos por la Policía, el Castellón publicó un comunicado mostrando «su total condena y repulsa de estos incidentes».
Violencia gratuita que también empañó la jornada en el Grupo IV porque la Policía Local de Cartagena retuvo a 26 hinchas del CD Badajoz después de protagonizar unos graves altercados con peñistas del FC Cartagena que se encontraban en un bar antes del partido en el estadio Cartagonova. A los implicados, todos mayores de edad y algunos con antecedentes penales, se les intervino bengalas, drogas y un cuchillo.
Fuentes policiales explicaron a «La Verdad» que los ultras del conjunto pacense, de ideología de extrema derecha, podrían haberse citado durante la semana, a través de redes sociales, con los del Cartagena, de extrema izquierda. Los radicales del conjunto extremeño, que aparecieron con pasamontañas y armados con bengalas, bates de béisbol, botellas y piedras, lanzaron mesas y sillas en la terraza del bar en el que estaba los seguidores del Cartagena y terminaron hiriendo a tres personas. También fue atendida una cuarta persona por una crisis de ansiedad.