El origen y desarrollo de la especie humana es el punto más apasionante que pueden plantearse la ciencia, el arte, la filosofía y la religión. Una peculiaridad del animal racional es su inadaptación biológica al medio. Su cuerpo, por ejemplo, no está preparado para soportar las inclemencias del clima, ni para hacer frente al medio ambiente por instinto. Sin embargo, a diferencia de cualquier otra criatura, el ser humano supera ese deficit biológico, gracias a la cultura.En este orden, el ser humano no se adapta de manera espontánea al medio, sino que su adaptación requiere, la transformación pensada, inteligente, y creativa del entorno natural, y eso es precisamente la cultura: el lenguaje, la técnica, la ciencia, el arte, la moral, el derecho… Todo ello para vivir mejor, y hacer del mundo un lugar mejor y más humano, confortable, y adaptado a sus necesidades. Al repasar el espacio de tiempo que llamamos prehistoria observamos que durante el paleolítico, el hombre…