Santiago.-D urante toda la Edad Media y hasta la aparición de los Estados modernos, surgidos bajo el empuje de la burguesía, la Iglesia fue la única organización que dedicó especial atención a la asistencia social, que se convirtió en monopolio exclusivo de ella. Desde la desaparición del Estado romano en Occidente, no existe, fuera de la Iglesia, ningún tipo de poder público quiso afrontar las cargas que la asistencia a los pobres suponía. Esta respuesta explica por qué la Iglesia fue la única que se dedicó a ello. En el libro de los Hechos de los Apóstoles tenemos una descripción de la primera comunidad cristiana: «La multitud de los creyentes no tenía sino un solo corazón y una sola alma. Nadie llamaba suyos a sus bienes, sino que todo lo tenían en común… No había entre ellos ningún necesitado, porque todos los que poseían campos o casas los vendían, traían el importe de la venta, y lo ponían a los pies de los apóstoles, y se repartía a cada uno según sus…