Santiago.-En el ascensor de una clínica privada Yasmín lloró amargamente dos realidades: Su madre fue diagnosticada con una enfermedad catastrófica y para iniciar su tratamiento, la familia debía depositar una alta suma de dinero.Pese a tener seguro médico, el centro asistencial le pidió una garantía económica que excedía sus posibilidades.»Hemos recibido dos golpes juntos, haremos todo por la vida de mi mamá pero ni bien hemos asimilado su problema de salud, cuando tenemos que salir a buscar la forma para cubrir los gastos», manifestó con voz entrecortada.Entre personas desconocidas, la joven de unos 25 años desahogó su desaliento. Su caso se repite decenas de veces en familias dominicanas.La historia de DarielEl diagnóstico médico que pesa sobre su espaldita no le robó la inocente sonrisa al pequeño Dariel. Desde la cama de una clínica privada, donde duró más de un mes recluido, el niño en las mañanas saludaba a sus protectores con una expresión alegre que contrasta con su…