Santiago.-El padre Carlos Santana, párroco de la iglesia Divino Niño, del sector Villa Progreso, decidió celebrar la misa dominical en la avenida 27 de Febrero, justo al frente del templo religioso, porque la Alcaldía no permite los estacionamientos paralelos de los feligreses en esa vía. A medio día del domingo, el cura invitó a los presentes en el local a llevar las sillas a la avenida, ubicándose en el lugar, con lo que impidieron el normal tránsito de vehículos. La actitud del padre Carlos fue en respuesta a que policías municipales tratan de impedir que los feligreses ocupen dos de los tres carriles de dicha vía, cuando lo legal es que solo estacionen en el extremo derecho de la misma. Hace alrededor de tres meses empleados municipales de ese departamento protagonizaron un altercado con dueños de vehículos y el padre Carlos, cuando se presentaron con grúas y confiscaron varios de los que estaban mal…